Informe

Renta 2013 y preferentes

09 abril 2014
Renta

09 abril 2014

Si eres una de las personas que invirtió en preferentes de entidades después intervenidas por el Estado (Bankia, Novagalicia, Catalunya Caixa), en la declaración de este año tienes que reflejar todo lo que ocurrió el año pasado con tu inversión.

Si fuiste a juicio y tuviste éxito

Si fuiste a juicio con éxito antes de presentar la declaración de IRPF, habrás obtenido una sentencia que declara nulo el contrato de inversión en preferentes que suscribiste en su día. La nulidad obliga a una restitución recíproca de las prestaciones, como si el contrato no se hubiera celebrado: es decir, que la entidad te devuelve el importe originalmente invertido y tú devuelves los intereses percibidos, así como las acciones adjudicadas en el canje obligatorio (si aún las conservas) o lo sacado con su venta (si las has vendido). Además, muchas sentencias obligan a la entidad a pagar intereses legales por el monto de la inversión original desde la fecha en que se firmó el contrato.

Hacienda no se ha pronunciado sobre cómo hay que declarar en este caso. En nuestra opinión, dado que la nulidad funciona como si el contrato nunca se hubiera firmado, no tienes que declarar ni el canje de las preferentes por acciones ni la posterior venta de estas.

Además, dado que la sentencia te obliga a devolver los intereses que cobraste en su día y por los que fuiste tributando, tendrás que presentar una “solicitud de rectificación de la declaración y devolución de ingresos indebidos” para cada uno de los ejercicios en los que eso ocurrió, para recuperar los impuestos pagados por esos intereses.

Por ejemplo, si en 2009 y 2010 recibiste 7.000 euros de intereses de las preferentes, y los reflejaste en tu declaración, la sentencia te obligará a devolverlos y tú podrás solicitar la devolución de los impuestos pagados de más en esos años.

En cuanto a los intereses legales que recibas en virtud de la sentencia, entendemos que se trata de intereses indemnizatorios cuya finalidad es resarcir los daños y perjuicios ocasionados. Por lo tanto, tributan como ganancia patrimonial generada en más de un año.