Noticia

Cómo salir de un registro de morosos

14 septiembre 2016
Morosos

14 septiembre 2016

La inclusión en un fichero de morosos es una práctica habitual como medida de presión para reclamar una deuda. Basta con que se justifique una deuda, o presunta deuda, para que puedas verte incluído en tales registros. Cuidado, porque entrar es fácil, pero no lo es tanto salir.

Si quieres saberlo todo sobre venta de deudas por parte de unas entidades a otras e inclusión en ficheros de morosos, no dejes de consultar nuestro análisis

Deudas y morosos al mejor postor.

 

La inclusión en un fichero de morosos es una práctica habitual en estos tiempos de crisis como medida de presión para reclamar una deuda, sobre todo si se trata de entidades que han comprado esa deuda a otras con el único objetivo de hacer caja.

Basta con que una entidad  justifique que alguien mantiene una deuda para que puedas verte incluído en tales registros. Deuda o presunta deuda, puesto que existen casos de inclusión en ficheros de mororos de personas que no adeudaban cantidad alguna, para lo cual la institución que lo incluyó tuvo que falsear datos necesariamente.

Entrar en estos registros es así de fácil y las consecuencias pueden ser muy negativas de cara a probar tu solvencia, pero salir no lo es tanto y dependerá de las circunstancias que hayan rodeado la inclusión. Es decir, si la deuda es real, si se adeuda la cantidad reclamada o si no.

Si te han incluido y la deuda no existe o ya está pagada, se puede solicitar a los responsables del fichero la exclusión, y si no la llevan a cabo, a la Agencia Española de Protección de Datos, mediante una denuncia presentada ante este organismo, siempre que no se hayan cumplido algunos de los siguientes requisitos: 

  • Existencia de una deuda cierta, vencida, exigible, que haya resultado impagada.
  • Que no hayan transcurrido 6 años desde la fecha en que hubo de procederse al pago de la deuda o del vencimiento de la obligación o del plazo concreto si aquélla fuera de vencimiento periódico.
  • Requerimiento previo de pago a quien corresponda el cumplimiento de la obligación.
  • El acreedor, o quien actúe por su cuenta o interés, estará obligado a conservar a disposición del responsable del fichero y de la Agencia Española de Protección de Datos documentación suficiente que acredite el cumplimiento de los requisitos antes mencionados.

También se puede acudir a la vía judicial:

Si no se discute la existencia de la deuda, se deberá abonar la misma y una vez liquidada, solicitar la cancelación de sus datos, conforme al procedimiento establecido en el artículo 44 del Reglamento.
La ley ampara al ciudadano en el sentido de reconocerle los derechos de acceso al fichero para solicitar y obtener información de sus datos de carácter personal incluidos en el mismo, así como los derechos de rectificación y cancelación (si hubiese pagado) y oposición (si se hubiese obviado algún paso). Estos derechos son personalísimos y sólo podrán ser ejercitados por el afectado.
Respecto a la cancelación, el pago o cumplimiento de la deuda determinará la cancelación inmediata de todo dato relativo a la misma. En los demás supuestos, los datos deberán ser cancelados transcurridos 6 años contados a partir del plazo de cumplimiento de la obligación.
Si se hubiesen aportado los documentos justificativos del pago de la deuda y el registro no hubiese cancelado los datos, se podrá presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos.


Imprimir Enviar por email