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Préstamos personales

17 abril 2013 Archivado
Préstamos personales

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El coche, las vacaciones, un ordenador… ¿Necesita dinero para una compra o un pago imprevisto? Un préstamo personal puede ayudarle a afrontar la situación, pero tenga en cuenta que los gastos pueden ser altos. Asegúrese de no endeudarse demasiado, compare y elija la opción más barata para su caso.

Siempre hay gasto escondido

Lo normal es que un préstamo al consumo implique una serie de gastos que no siempre se conocen de antemano. Los bancos suelen ofrecer un tipo de interés fijo, y sólo algunos ofrecen un tipo variable. Pero siempre lo que se anuncia es el tipo de interés nominal, que resulta muy atractivo a primera vista. Lo que no cuentan las entidades financieras es que este tipo de préstamos implica unos trámites y unos gastos que aumentarán la factura final para el consumidor.

Entre estos "pequeños detalles" se encuentran la comisión de apertura, que suele ser un porcentaje del dinero prestado (se suele cobrar un mínimo), a veces un estudio previo a la concesión del crédito con su consiguiente comisión y, si el préstamo se devuelve antes de tiempo, una penalización adicional. En total, legalmente, las comisiones no pueden suponer más del 1,5% del capital prestado, en los préstamos a tipo variable, y del 3% en los de tipo fijo.

Algunas entidades bancarias exigen que el contrato de préstamo se formalice ante notario, por lo que el gasto puede aumentar un 0,3% del dinero solicitado. También hay entidades que vinculan la concesión del préstamo a la domiciliación de la nómina o la contratación de otros productos. Lo más común es que los bancos condicionen el préstamo a la contratación de un seguro de vida que garantice su devolución, lo que supone un gasto adicional.