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Céntimos que caducan

18 junio 2013

18 junio 2013

La Comisión Europea propone retirar las monedas de 1 y 2 céntimos y ha planteado un debate al respecto a los Estados de la UE. En la OCU no queremos la retirada, pues la medida ahorraría muchos gastos, pero es probable que propiciase un aumento generalizado de los precios.

La venta de productos con precios terminados en 98 o 99 céntimos parece tener los días contados, pues la Comisión Europea ha efectuado una propuesta de retirar definitiva las monedas de 1 y 2 céntimos y ha planteado un debate al respecto a los Estados miembros de la UE, pero también a entidades bancarias, empresas y asociaciones de consumidores.

No es la primera vez que se plantea esta posibilidad, pero en esta ocasión parece tener más fuerza que nunca teniendo en cuenta datos objetivos. Lo preocupante es que, de materializarse, es más que probable que asistamos a un redondeamiento de precios al alza, que conlleve un aumento generalizado de los precios de venta al consumidor.

Esta medida propuesta por la Comisión Europea está enfocada a reducir gastos, puesto que esas monedas son de por sí más caras de fabricar que el propio valor que representan. Un análisis de la Comisión Europea señala que los Estados miembros de la UE ya han perdido cerca de 1,4 millones de euros con la emisión de estas monedas de 1 y 2 céntimos.

Cuatro posibilidades

El futuro de ambas monedas, que se discute ahora en los diferentes estados de la UE, pasa por cuatro posibilidades:

  • Continuar con la producción de monedas, como hasta ahora.
  • Continuar con su emisión, pero con una reducción de costes.
  • Retirarlas de la circulación inmediatamente.
  • Retirarlas de la circulación progresivamente, en varias fases.

Finlandia ya ha apostado por la retirada por considerar que las monedas de 1 y 2 céntimos no tienen ninguna utilidad, mientras que el Banco Nacional de Bélgica, por su parte, también defiende la retirada y lo hace con razones de peso, pues alude a que la banca ahorrará un millón de euros con la retirada y que los costes de almacenamiento y transporte de estas monedas son muy altos, además de que la necesidad de alimentar constantemente el mercado agrava la situación.

Tras el periodo de consultas abierto por la Comisión Europea, Bruselas optará por una de las cuatro opciones que baraja.

Aumento de precios

Pero los elevados costes de producción de las monedas, a cargo de cada Estado miembro de la Unión, son el mayor para su extinción, ya que producir una moneda de 1 céntimo cuesta 1, 86 céntimos, casi el doble de su valor nominal.

Desde la OCU somos partidarios de dejar las cosas como están, que no se retiren los céntimos que hay circulando. Si el problema es su coste, deberían emitirse en otros materiales más baratos, que es una de las alternativas propuestas por la Comisión.

La unidad mínima en la que se divide el euro es el céntimo y los usuarios tienen derecho a que se mantenga en las transacciones en efectivo de pequeño importe en las que se usa.


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