Consejos

La autoestima se educa desde la infancia

17 febrero 2017
Autoestima infantil

17 febrero 2017

Cada palabra que decimos, cada paso que damos o gesto que hacemos influye en los niños. Por eso hemos de hacer lo posible para influir de forma positiva con nuestros actos en los más pequeños. De cómo se les trate y eduque en casa y en la escuela puede depender su aprecio y confianza en sí mismos, es decir su autoestima.

Trucos para padres: amor y algo más

Ningún niño viene con un manual de instrucciones. Por eso son importantes las escuelas de padres. Sobre todo para compartir experiencias de unos y otros. Además, debemos educar hacia la felicidad lo que implica también educar en la frustración, educar en la resiliencia, educar en el respeto, en la autoexigencia (pero sin pasarse porque hay casos de autoexigencia enfermiza), en el esfuerzo, en la gratitud. Si tú educas en la gratitud, pues a la vez educas temas como la envidia, la avaricia, pero de forma positiva.

Y no hay que olvidar que también educa la sociedad, los anuncios, las canciones… Los niños son buenos por naturaleza pero terriblemente influenciables para bien y para mal. Si quieres educar a tu hijo en la autoestima, te ofrecemos estos consejos:

  • Amor y aceptación. Un niño que se siente querido y aceptado por sus padres tal y como es, tendrá una mejor autoestima, más confianza en sí mismo.
  • Valora y elogia sus logros por pequeños que sean pero de forma sincera. A veces puede bastar una mirada de aprobación, una sonrisa. Hazlo también en presencia de otras personas importantes en su vida: profesores, abuelos, amigos, etc.
  • Escúchale con atención cuando hable. Y trátale con respeto, sin juzgarle, para que se sienta cómodo cuando exprese sus emociones, para que sepa que son importantes para ti.
  • Lenguaje positivo. Intenta que sean más frecuentes las muestras de interés y el refuerzo positivo que las críticas negativas. Si quieres corregirle, dirige la crítica a la acción que no te ha gustado, no a su persona.
  • Evita compararle con otros niños. Permítele equivocarse o tropezar de vez en cuando. Los errores y pequeños accidentes son parte del aprendizaje.
  • Pon límites y normas razonables y hazlas cumplir.
  • Ofrécele tu apoyo y aliento (sin exagerar) para que el niño progrese en sus metas. Pero no hagas las cosas por él. Es bueno que aprenda a esforzarse, a asumir sus responsabilidades.

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