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Los coches consumen un 25% más de lo que anuncian

25 junio 2013

25 junio 2013

Los fabricantes de automóviles europeos subestiman sistemáticamente el consumo y las emisiones contaminantes de sus coches. Seis organizaciones de consumidores europeas, la OCU entre ellas, han exigido la revisión de los protocolos de medida. La UE responde.

El sector del transporte, especialmente el del automóvil, es el principal responsable de las emisiones de gas de efecto invernadero, a las que se atribuye el calentamiento climático. Y es que el más común de estos gases, el dióxido de carbono (CO2), es producido principalmente por la combustión de los motores de gasolina o gasóleo. Para reducir estas emisiones, lo mismo que el consumo de los motores, los fabricantes comercializan vehículos en teoría menos contaminantes, más ecológicos. Pero la realidad es que estas reducciones son bastante menores a las anunciadas.

Entre un 17% y un 45% más de lo anunciado

Los análisis comparativos de automóviles de varias asociaciones europeas de consumidores, entre las cuales está la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), contemplan la medición real del consumo y las emisiones de CO2. Mediciones que siempre son superiores a las publicadas por los fabricantes. Y que crecen año tras año. De hecho, en nuestros últimos análisis hemos encontrado diferencias que oscilan entre un 17% para el Mazda 3 y un 45% para el Toyota Yaris híbrido.

Esta subestimación de los fabricantes no tiene nada de accidental. Un estudio del Consejo Internacional para el Transporte Limpio (ICCT) revela que la diferencia entre las cifras anunciadas y las reales ha pasado del 10% en 2011 al 25% en 2012. Una diferencia que se traduce en un sobrecoste en combustible para el automovilista de 300 euros al año.

El BEUC denuncia el consumo real de gasolina (en inglés)

Trucos de todo tipo

¿Cómo se explican estas crecientes diferencias de emisiones y consumo, tan negativas para el automovilista? Los fabricantes emplean todo tipo de recursos tecnológicos para sacar provecho del actual Ciclo de Homologación de Consumo (NEDC), que además poco tiene que ver con una conducción real: por ejemplo, colocando neumáticos más hinchados de lo normal y de baja resistencia a la rodadura, camuflando salientes del coche para mejorar la aerodinámica, etc.

Por un nuevo protocolo para 2017 (como muy tarde)

Lo cierto es que existe una forma de corregir estos trucos y mejorar el actual ciclo de homologación de consumo: el WLTP (Worldwide Light Duty Test Procedure), que ya aplicamos en nuestros análisis y cuyos resultados son bastante más cercanos a la realidad. El Parlamento Europeo ha propuesto que se aplique desde 2017, pero algunos estados miembros quieren retrasar su entrada en vigor hasta 2020.

La OCU y otras cinco asociaciones de consumidores europeas, Altroconsumo (Italia) Consumentenbond (Holanda), DECO (Portugal), Test-Achats (Bélgica) y UFC-Que Chosir (Francia), hemos interpelado en junio de 2013 a los distintos actores institucionales, tanto nacionales (Ministros de medio ambiente y movilidad) como europeos (Comisión y Parlamento) con el fin de impulsar la obligatoriedad del WLTP para 2017 como muy tarde, en el marco del proceso de revisión del Reglamento europeo para la Vigilancia de las emisiones de CO2 de los automóviles particulares nuevos (Reglamento UE 443/2009).

El compromiso europeo

La tarde del día 24 de junio, la Unión Europea acordó un acuerdo de compromiso para hacer cumplir normas más estrictas sobre las emisiones de CO2 de los vehículos nuevos a partir de 2020. El acuerdo entre la Comisión Europea, el Parlamento y la Presidencia irlandesa del Consejo Europeo deberá ser ratificado por los Estados miembros.

Como parte de este acuerdo, el compromiso establece que se presente un nuevo sistema de evaluación para medir las emisiones de CO2 de los coches. Esta es una buena noticia para los consumidores, pues viene a colmar las lagunas existentes y responder mejor a las condiciones reales de conducción. Sin embargo, lamentamos que no haya fecha concreta para la comenzar con la nueva prueba. Los consumidores  instamos a la Comisión Europea a trabajar a toda velocidad para garantizar la introducción del  WLTP en 2017 a más tardar.


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