Informe

Comprar un coche de segunda mano

08 enero 2018
Segunda mano

08 enero 2018

Adquirir un coche usado puede resultar un auténtico chollo… o un desastre sonado. ¿Quién te asegura que el coche no está embargado o que esconde un motor muy tocado? Te contamos cómo evitar que te den gato por liebre. 

Revísalo con un profesional

Comparador de coches de segunda mano

La mecánica del coche es compleja y puede haber defectos que ni siquiera el vendedor conozca; así que revísalo acompañado de un mecánico, un perito o, directamente, contrata una empresa certificadora por unos 80 euros. ¿No es posible? Entonces al menos fíjate en lo siguiente:

  1. Échale un buen vistazo por fuera: un color deslucido revela que el coche ha dormido al aire libre; una pieza con un color distinto, un antiguo golpe; y ampollas en la pintura, un principio de corrosión.
  2. Abre el capó. Extrae la varilla del aceite: si está ennegrecida o tiene partículas metálicas, tendrás que cambiar el aceite en breve. Luego comprueba que la correa de distribución está tensa y sin defectos.
  3. Mira que los neumáticos sean los que constan en la tarjeta de inspección técnica, si no tendrás que cambiarlos para la ITV. Verifica además que el dibujo tiene al menos 1,6 mm de profundidad.
  4. Empuja el coche de costado con fuerza. Si oscila (con rebote) más de dos veces, significa que los amortiguadores están tocados. Comprueba las cerraduras de las puertas.
  5. Entra en el automóvil. Tira de los cinturones de seguridad. Y verifica que los asientos delanteros se regulan y deslizan adecuadamente.
  6. Introduce la llave de contacto y pulsa los distintos interruptores: luces, calefacción y aire acondicionado, radio, gps, manos libres... Observa que los pilotos se iluminan.
  7. Arranca el coche. Confirma que los pedales no tienen demasiado juego. Luego pisa a fondo el pedal del freno durante 20 segundos: si no vuelve a su posición inicial, el circuito tiene fugas.
  8. Las ruedas deben responder a los giros del volante sin margen de holgura. Y sin desviarse: conduce el coche por una zona sin tráfico, suelta el volante un instante y observa si sigue en línea recta.