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Ciclismo colaborativo: la bici 2.0

02 octubre 2015
Bicing

02 octubre 2015

Nuevas tendencias en el mundillo del ciclismo urbano: lo comunitario gana enteros y la revolución 2.0 llega también a las dos ruedas. Se trata de compartir bicicleta, taller e incluso abogado. Las principales ciudades del país se deciden a colaborar y dar pedales.

La bici como transporte público

Plantear la bici como un transporte público más, eso es lo que pretende Bicing, una iniciativa promovida por el Ayuntamiento de Barcelona que está plenamente implantada y destaca por su sencillez. Solicitar una tarjeta de abonado a través de la web, recibirla en casa y empezar a dar pedales.

Los más de 99.800 abonados a Bicing pagan 46,46 euros al año y a cambio pueden disfrutar de una red de 420 estaciones repartidas por la ciudad: en ellas se recogen y devuelven las 6.000 bicicletas que componen esta flota urbana.

Los 30 primeros minutos de trayecto están incluidos en la tarifa de abonado, pagándose cada media hora adicional a 0,73 euros. Está prohibido acaparar la misma bici durante más de 2 horas, existiendo una penalización de 4,43 euros por cada hora de retraso en devolverla y anulándose la tarjeta de abonado si se incurre en esta infracción 3 veces.

La respuesta del público ha superado las expectativas, sirviendo como referente para otros ayuntamientos: Sevici en Sevilla, Valenbisi en Valencia o Bizi en Zaragoza son ejemplos consolidados de una corriente que gana adeptos.

La organización Circula en bici, publica un listado de todas las ciudades y tiendas de España que disponen de bicis públicas.

Bike-crossing: regala lo que no usas

El bike-crossing es una tendencia caracterizada por un idealismo que no entiende de dineros ni rentabilidades. Un proyecto a contracorriente que seduce a quien está harto de una sociedad en la que todo se compra. La web puntera del Bike-Crossing es clara en su definición:

"Liberar esa bicicleta que ya no usas y que tienes en el trastero cogiendo polvo. Arreglarla un poco, adecentarla y dejarla en un sitio céntrico de tu ciudad con un cartel indicando que es una BKC (Bici de Bike-Crossing) y que la puede coger quien quiera".

¿Y qué será de esas bicis? Es una incógnita, al igual que ocurre con el book-crossing, iniciativa hermana que consiste en abandonar libros en lugares concretos para que así otros puedan disfrutarlos. La bicicleta donada será utilizada mientras haga falta y se anima a volver a ponerla a punto y a dejarla en algún lugar determinado para que otro la herede. Y así sucesivamente.

La web LiberaTuBici utiliza la geolocalización para ubicarte en el mapa de España en caso de que quieras donar una bici. O también si necesitas una.

La ONG bicicletas sin fronteras recoge bicis usadas o estropeadas de toda España, las reparan en un centro de inserción laboral, y las reparten a grupos de personas en exclusión social. Sin duda una salida muy ecológica y solidaria para las bicis que ya no vamos a usar.

El taller comunal

En los diferentes centros sociales y culturales que han ido surgiendo en nuestro país es habitual que exista un taller comunal para arreglar bicicletas. Un espacio con herramientas y repuestos en el que coincidir con otros aficionados al ciclismo urbano. Allí se aprende y se enseña de manera desinteresada para poner remedio a las averías más comunes. 

Por su influencia y efervescencia destaca el taller del centro social La Tabacalera, en Madrid.

Compartir bufete de abogados

Catedráticos de Derecho Constitucional y abogados forman la red de CicloJuristas, que pretende informar y asesorar legalmente a quien tenga problemas como ciclista urbano. Seguridad vial, planificación urbanística, robos de bicis, imprudencias, delitos de lesiones... 

Son muchos los palos que se tocan desde la Red de Ciclojuristas, que orienta gratuitamente a quien se encuentre perdido a la hora de combinar las leyes y los pedales.


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