Informe

Movilidad y medio ambiente: el decálogo de OCU

15 septiembre 2017
Movilidad y medio ambiente

15 septiembre 2017

Conciliar el desarrollo con el cuidado del medio ambiente no es tarea fácil. Hay que encontrar un equilibrio que nos permita seguir disfrutando de las comodidades que ahora tenemos sin destruir el planeta. Te presentamos nuestro decálogo en 10 puntos.

10 medidas para fomentar la movilidad

Apoyamos la movilidad y el medio ambiente, apostando por adoptar medidas básicas, como estas.
La ciudad es de todos: apoyar la convivencia

Peatones, bicicletas, coches... la ciudad es de todos, y todos tienen cabida en ella.

La mejora de la movilidad y el medioambiente pasa por intentar fomentar las formas de desplzamiento y trasnporte más beneficiosas para el entorno, las que menos contaminan... pero tambien por asegurar que se respetan unas normas básicas de educación vial. Los coches deben respetar a los ciclistas, éstos a los peatones y todos las normas y señales de circulación... y el sentido común.

Potenciar el transporte público

Para lograrlo es preciso actuar con 

  • Políticas de tarifas ajustadas y que favorezcan el uso habitual del transporte público.
  • Facilitar el intercambio entre diferentes tipos de transporte coordinando horarios y lugares de parada e implantando billetes válidos para varios medios de transporte.
  • Adecuar la oferta a las necesidades reales de los usuarios, tanto en recorridos y número de líneas y de vehículos como en frecuencias de paso.
  • Fomentar la intermodalidad, ya hay muchas iniciativas en ese sentido, que cuentan cada vez con más apoyo ciudadano. Poder llevar la bici en el trasporte público, contar con parkings disuasorios bien dimensionados en intercambiadores o estaciones de tren...
Reducir el numero de desplazamientos al trabajo

Este objetivo se concreta en varias medidas que corresponden, sobre todo, a las empresas:

  • Facilitar el teletrabajo.
  • Poner autobuses a disposición de los trabajadores.
  • Favorecer el uso de coches compartidos.
  • Fomentar los horarios flexibles, para evitar la coincidencia de los horarios de entrada y salida que suponen atascos y aglomeraciones en los transportes públicos, y las jornadas continuas.

El transporte privado es una de las fuentes más importantes de emisiones contaminantes. Una forma de reducir la contaminación consiste en reducir la necesidad de realizar desplazamientos y de que éstos se efectúen a una hora determinada, creando las famosas “horas punta”.

Mejorar el diseño de las ciudades y nuevos barrios

Algunas claves para conseguirlo:

  • Evitar la concentración de los distintos usos (residencial, industrial y comercial) en áreas diferenciadas y separadas, que obligan a continuos desplazamientos entre ellas.
  • Tener en cuenta factores como el tipo de transporte público y la facilidad de acceso al decidir el emplazamiento de centros comerciales y lugares de trabajo.
  • Mejorar el acceso a las zonas comerciales y de ocio ya existentes para evitar la congestión.
  • Establecer carriles bici y recorridos peatonales que permitan a los viandantes moverse con rapidez y seguridad.
Apoyar el uso de los automóviles menos contaminantes

Desde hace años hay propuestas de distintos ayuntamientos de limitar el acceso a ciudades de los automóviles más antiguos. Algunas de esas propuestas empiezan a materializarse, y los vehículos menos contaminantes empiezan a tener más "privilegios" en algunas ciudades.

La DGT ha clasificado a los vehículos en función de  su potencial contaminante, pero no es el único factor a tener en cuenta: hay claras diferencias no solo según la edad, el tipo y tecnología del motor , sino también dependiendo del mantenimiento que realice el usuario.

Por otro lado, desde OCU consideramos que tanto el impuesto de matriculación como el de circulación, que ahora se pagan en función de las emisiones de CO2 y la cilindrada, respectivamente, deberían pagarse en función de la contaminación de cada vehículo.

En general, los automóviles nuevos son menos contaminantes que los más viejos y el parque automovilístico español es uno de los de más edad de los países occidentales, lo cual significa que es uno de los más contaminantes.

Fomentar la conducción eficiente
Y la mejor manera de conseguirlo es apoyando la formación de los usuarios. Sería necesario:
  • Dar mayor importancia a este tipo de contenidos en las materias incluidas en el examen teórico para obtener el carné de conducir.
  • Implantar cursos para profesionales sobre cómo conducir de manera más eficiente.

El nivel de emisiones no depende solo de cómo sea el automóvil, sino también de la forma en que se conduzca: acelerar innecesariamente o mantener el coche en marcha cuando está detenido durante un tiempo prolongado son formas de despilfarrar la energía y contaminar más.

Optimizar el transporte de mercancías
En España, las mercancías se transportan mayoritariamente por carretera. Sin embargo, existen otros medios mucho más eficientes, como el ferrocarril o el barco.
Fomentar la renovación de las flotas de transporte
Mediante medidas de tipo económico y fiscal que inciten a las empresas a adquirir vehículos o naves menos contaminantes.

Al igual que ocurre con el automóvil, los medios de transporte público también se benefician de las mejoras en tecnología. Los nuevos vehículos son menos contaminantes que los antiguos, por lo que toda medida que contribuya a la renovación de flotas por otras menos contaminantes, como los vehículos híbridos o de gas natural, permite disminuir la contaminación. Apostar por ello nos beneficia a todos.

Fomentar el uso de la bicicleta en la ciudad

La bicicleta cuenta cada vez con más adeptos, para conseguir que esto sea una realidad, es preciso contar con:

  • Vías ciclistas o carriles bici fácilmente identificables, suficientemente extensos, cómodos y bien conectados.
  • También se puede favorecer el uso de la bicicleta mediante servicios públicos de alquiler de bicicletas que permitan la recogida de estas en un punto de la ciudad y la devolución en otro (un sistema que ya existe en varias ciudades españolas).
  • Adaptar los medios de transporte públicos tradicionales para permitir su uso a personas que transporten una bicicleta, propiciando la intermodalidad.

Construir kilómetros y kilómetros de carril bici no resulta práctico si a la hora de hacerlos no se sigue una buena planificación urbanística. Si hay muchas vías ciclistas en una ciudad pero no están conectadas entre ellas o no resulta sencillo y agradable utilizarlas pierden su razón de ser.

Y recuerda: el uso de la bicicleta como medio de transporte, además de ser bueno para el medio ambiente y reducir los atascos, es beneficioso para la salud.

Controlar la publicidad de automóviles
  • Introducir un código que no permita anuncios que hagan gala de actitudes antiecológicas del mismo modo que no se permiten anuncios que hacen apología de la velocidad excesiva.
  • Controlar el cumplimiento del Real Decreto que obliga a los vendedores a informar del consumo de combustible y de las emisiones de cada automóvil comparadas con los de más de su categoría.
  • Igual que la seguridad se ha convertido en uno de los principales argumentos de venta, también deben usarse los criterios medioambientales como valores que deben pesar en la elección.

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