Informe

¿Nos comemos los tóxicos de los envases?

01 febrero 2017
Seguridad alimentaria

01 febrero 2017

Algunos expertos afirman que ciertas sustancias potencialmente peligrosas pueden pasar del envase al alimento. Sin embargo, falta información acerca de los efectos y riesgos sanitarios que tiene esa “migración”. Te contamos los posibles peligros para la salud, los alimentos con mayor riesgo de migrar y los materiales más seguros. 

¿Qué medidas se están tomando?

Podemos intentar minimizar la migración pero no evitarla totalmente. Si desconocemos qué sustancias son tóxicas, como mucho conseguiremos limitar la migración total y esperar así excluir las partículas peligrosas.

Lo ideal sería que los contenedores alimentarios estuvieran fabricados exclusivamente con materiales cuya inocuidad haya sido probada. Cuando un fabricante quiera utilizar materiales nuevos, estos deberían ser aprobados por un órgano de control como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Sin embargo,  la realidad es muy distinta. Por ejemplo, los compuestos individuales utilizados para producir plástico están controlados pero muchos otros que intervienen también en la fabricación no lo están de la misma forma. Además, la mayoría de las sustancias migrantes provienen de reacciones químicas que aún no se conocen y muchas, como tintas, papel, cartón o madera, siguen sin normativa. Las autoridades europeas y nacionales son conscientes de esta situación pero no disponen de los medios para solucionarlo. Si a esto añadimos la falta de colaboración de las empresas, que encima pretenden autorregularse, y la ineficacia de las campañas de control, la situación se agrava.

 


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