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Las multinacionales de la alimentación causan estragos en el tercer mundo

27 febrero 2013

27 febrero 2013

La ONG Intermón Oxfam denuncia en un informe las irregularidades en el tercer mundo de las multinacionales de la alimentación, que no dudan en anteponer sus intereses comerciales a cualquier circunstancia, aunque con ello degraden ecosistemas o consientan el trabajo infantil.

La ONG de desarrollo Intermón Oxfam acaba de publicar el informe Tras la marca, sobre las políticas de responsabilidad social de las 10 mayores multinacionales de la alimentación, analizando su grado de implicación en los riesgos sociales y medioambientales de su cadena de suministro.

Algunas de las conclusiones de este informe no pueden ser más preocupantes, pues Intermón Oxfam denuncia las irregularidades que se dan en países del tercer mundo propiciadas por estas multinacionales, que en muchas ocasiones no dudan en anteponer sus intereses comerciales a cualquier otra circunstancia, aunque con ello degraden ecosistemas o consientan el trabajo infantil, por citar dos ejemplos.

Intermón Oxfam señala que en Pakistán, las comunidades rurales aseguran que Nestlé embotella y vende agua subterránea de muchísimo valor cerca de pueblos que no pueden permitirse el agua potable. Otro ejemplo hace referencia a que en 2009, Kraft fue acusada de comprar carne de vacuno a proveedores brasileños involucrados en la tala de árboles en la selva amazónica para que pastara el ganado. Un ejemplo más alude a que Coca-Cola se enfrenta actualmente a denuncias por consentir el trabajo infantil en su cadena de suministro en Filipinas.

Cada vez más poderosas

Las empresas multinacionales de alimentación y bebidas son cada vez mas poderosas y disfrutan de un éxito comercial sin precedentes. Sin embargo, muchas de las personas que trabajan para ellas, que les proveen de tierra, de agua o elaborar sus productos, se enfrentan, en demasiadas ocasiones, a grandes dificultades que van en aumento.

El cambio climático, los impactos negativos en las comunidades y una base de consumidores cada vez más exigente están obligando a la industria, afortunadamente, a replantearse su forma de hacer negocios.

Intermon Oxfam ha analizado en su informe a los implicados: mujeres, pequeños agricultores y trabajadores agrícolas. Pero también aspectos como el agua, la tierra, el cambio climático y la transparencia.

Así, según el informe, la clasificación confeccionada por Intermón Oxfam muestra que las 10 empresas, incluidas las mejor calificadas, no hacen uso del poder del que disponen para ayudar a crear un sistema alimentario más justo. De hecho, en algunos casos estas empresas debilitan notablemente la seguridad alimentaria y reducen las oportunidades económicas de las personas más pobres del mundo, propiciando que empeoren las circunstancias de esta población, ya duras de por sí.

ABF y Kellogg, las peores

Las multinacionales a que se refiere el informe son: Associated British Foods (ABF), Coca-Cola, Danone, General Mills, Kellogg, Mars, Mondelez International (antes conocida como Kraft Foods), Nestlé, PepsiCo y Unilever. De ellas, Nestlé y Unilever son las que mejores calificaciones han recibido. En el otro extremo se encuentran ABF y Kellogg.

Algunas de las principales deficiencias de las políticas de las empresas son:

  • Las empresas no son suficientemente transparentes en relación con sus cadenas de suministro agrícola, lo cual dificulta la comprobación de la veracidad de sus declaraciones en cuanto a su sostenibilidad y la responsabilidad social.
  • Ninguna de las 10 empresas sondeadas dispone de políticas adecuadas para proteger a las comunidades locales del acaparamiento de tierras y de agua a lo largo de sus cadenas de suministro.
  • Las empresas no toman suficientes medidas para frenar las enormes emisiones de gases de efecto invernadero por parte del sector agrícola. Dichas emisiones han provocado cambios en el clima, que ahora están teniendo consecuencias negativas para los agricultores.
  • La mayoría de las empresas no ofrece a los pequeños agricultores igualdad de acceso a sus cadenas de suministro y ninguna de ellas se ha comprometido a garantizar que reciben un precio justo por sus productos.
  • Muy pocas de estas empresas han tomado alguna medida para abordar la explotación de las pequeñas agricultoras y de las trabajadoras agrícolas en sus cadenas de suministro.

En la página web de Intermón Oxfam, en el apartado Tras la marca, tienes la posibilidad de enviar mensajes a las 10 multinacionales protagonistas del informe, cuya valoración por parte de esta ONG aparece a continuación, junto con algunas de las marcas que agrupa cada multinacional:

  • NESTLÉ (calificación de Intermón Oxfam, 54%): Nesquik, Nescafé, Maggi, Kit Kat, Bonka...
  • UNILEVER (49%): Hellmann’s, Ben&Jerry’s, Knorr, Lipton...
  • COCA-COLA (41%): Sprite, Coca-Cola, Fanta, Minute Maid...
  • PEPSICO (31%): 7Up, Pepsi, Doritos, Lays, Cheetos, Fritos...
  • MARS (30%): Wrigley, m&m’s, Uncle Ben’s, Snickers...
  • DANONE (29%): Evian, Actimel, Danone, Activia, Danonino, Danacol, Milupa...
  • MONDELEZ (29%): Oreo, Toblerone, Milka, Cadbury, Trident...
  • GENERAL MILLS (23%): Cheerios, Häagen Daasz, Old el Paso...
  • KELLOGG (23%): Special K, Pringles...
  • ASSOCIATED BRITISH FOODS (19%): Twingings, Jordans...

El estudio de Intermón Oxfam coincide con los artículos que trabajamos en la OCU para fomentar el conocimiento de los consumidores y potenciar la toma de decisiones de compra conscientes y responsables: bananas, aceite de palma, piña, pimienta o café.

Desde la OCU animamos a los consumidores a que se informen y tomen la palabra, para hacer saber a las multinacionales que somos nosotros, los consumidores, quienes decidimos si compramos o no sus productos.