Informe

El etiquetado de los alimentos

28 septiembre 2012
etiquetado de los alimentos

28 septiembre 2012

Los alimentos tienen su tarjeta de presentación, el etiquetado. En cualquier producto podemos encontrar sus características, que deben servir para ayudarnos a decidir nuestras compras. La Comisión Europea ha aprobado una estandarización de la información que debe aparecer en el etiquetado, y comenzará a aplicarse desde diciembre de 2014.

La postura de la OCU

El etiquetado nutricional es un instrumento de comunicación válido para promover la educación alimentaria de los consumidores, que deben conocer las características nutritivas de cada producto tanto para poder realizar una compra coherente, según sus necesidades, como para seguir una dieta equilibrada.

Para cumplir ese objetivo, la información del etiquetado debe ser completa, clara y fácil de leer. En caso contrario, el etiquetado nutricional resultará siempre ser una herramienta ineficaz.

En la OCU consideramos que la información al consumidor es mejorable y por ello aportamos una serie de nociones que corroboran esta afirmación:

  1. La información que aparece en el etiquetado, sobre todo la obligatoria, debe estar en un lugar destacado, de tal forma que sea fácilmente visible, claramente legible e indeleble. No debe estar tapada ni disimulada, y este aspecto no lo tenemos muy claro con un tipo de letra tan reducido como el que permitirá el nuevo Reglamento, con un tipo de letra de únicamente 1,2 mm. Además, para contrarrestar esta merma, es primordial que al menos el contraste entre las letras y el fondo sea lo suficientemente grande para facilitar la lectura, por lo que la OCU propone , además de incluir los valores de referencia en todos los nutrientes (VRN), aumentar el tamaño de la letra hasta 3 mm.
  2. Por otra parte, desde la OCU valoramos negativamente que el nuevo Reglamento prevea que una serie de alimentos queden exentos de incluir todas las menciones obligatorias. Entre ellos están los envases cuya superficie mayor sea inferior a 10 cm2, como por ejemplo un paquete de chicles. Únicamente estarán obligados a indicar, además de la denominación del producto, la posible presencia de alérgenos, la cantidad neta y la fecha de caducidad.
  3. La información nutricional es optativa en productos cuya composición no suele ser la más saludable. Entendemos esta excepción si es debida a la falta de espacio, pero lo que no podemos aceptar es que los fabricantes aleguen que no disponen de sitio para informar sobre la composición nutricional del producto, pero si lo encuentren para alegar las presuntas bondades de su artículo.
  4. Las bebidas alcohólicas también están exentas de incluir la información nutricional, al igual que la lista de ingredientes, y en este caso no se trata de una cuestión de superficies. Por lo tanto, no hay motivo para que los fabricantes no informen de la composición de estas bebidas. Este punto del Reglamento entra en contradicción con el hecho que las bebidas alcohólicas puedan llegar a jugar un papel importante en el aporte calórico de la dieta y el desconocimiento de la población al respecto. Por eso es importante informar sobre el aporte de alcohol y azúcares de estas bebidas, de la misma forma que se informa del aporte en azúcares en los refrescos o de la ausencia de calorías en las bebidas light.
  5. Con respecto a los valores de referencia para calcular las Cantidades Diarias Recomendadas (CDR), confiamos en que se definan pronto los valores para los niños, ya que en productos dirigidos a ellos se emplean valores referidos a adultos. En ese caso, la información nutricional no es de mucha utilidad.

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