Informe

Alcohol: abuso y efectos

19 diciembre 2017
alcohol: abuso y efectos

19 diciembre 2017

El abuso de alcohol es peligroso y afecta gravemente a nuestro organismo. La primera consecuencia en que pensamos al hablar del abuso de alcohol es la resaca del día seguiente, pero los efectos pueden ser mucho más graves, sin hablar de la posibiliad de verse envueltos en un accidente de circulación o llegar a sufrir un coma etílico.

¿Tiene efectos beneficiosos?

Tradicionalmente se ha aceptado que un consumo leve de alcohol presenta un bajo riesgo y que incluso podría resultar provechoso en algunos aspectos específicos, como la salud cardiovascular.

Es cierto que algunas investigaciones sobre los efectos fisiológicos del alcohol han observado que ciertas sustancias presentes en algunas bebidas alcohólicas son potencialmente beneficiosas.

  • El resveratrol del vino tiene propiedades antioxidantes, si bien hace falta un consumo altísimo para alcanzar los niveles con efectos beneficiosos.
  • El alcohol y los polifenoles presentes en el vino tinto podrían ayudar a modular nuestra respuesta inmune, lo que sugiere que contribuiría a protegernos de trastornos inmunitarios e inflamatorios como determinadas enfermedades cardiovasculares y neurológicas.
  • Un consumo moderado de alcohol también parece que podría tener un efecto cardioprotector: en concreto, una ingesta de entre 20 y 30 gramos de alcohol al día reduciría el riesgo de patología coronaria en comparación con las personas que no beben y los grandes bebedores.

A pesar de todas estas observaciones no hay ningún estudio controlado que permita concluir que exista un beneficio absoluto derivado del consumo moderado de alcohol. Además, aunque un consumo leve se haya asociado, con todas las reservas expresadas, con una menor mortalidad y con beneficios cardiovasculares, no siempre es así para todos, ni en todos los casos. Parece que en varones menores de 40 años y mujeres por debajo de los 50 también puede incidir en un incremento de la mortalidad por causas distintas a las enfermedades coronarias. En otras palabras: el beneficio que un joven, sin ningún riesgo cardiovascular, obtendría de beber una bebida alcohólica al día no le compensaría, mientras que en individuos a partir de los 60 años sí podría resultar ventajoso.

Por otro lado... ¿en qué consiste ese “consumo moderado”, ese consumo seguro o de bajo riesgo?.

La opinión médica más extendida aconseja no más de dos bebidas alcohólias al día para hombres, y una para mujeres. Pero muy diversos factores, como el origen étnico, la edad, las patologías de base, los antecedentes familiares o los hábitos de vida han de ser evaluados antes de fijar cualquier recomendación. 

Las evidencias disponibles, en síntesis, no invitan a recomendar el consumo de alcohol como medida preventiva general ni tampoco a incitar a los abstemios a recapacitar su actitud.