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Acierta al comprar cordero

15 diciembre 2015
acierta al comprar

15 diciembre 2015

Lechal, recental, pascual... Son algunas de las presentaciones del cordero, un clásico en la gastronomía española. Te ayudamos a elegir para que compres la mejor carne y le saques el máximo partido a este alimento, cuyo cocinado no requiere de grandes alardes.

Consejos de compra y conservación

La identificación individual en el ganado ovino es obligatoria para los animales de más de 12 meses. Los animales de menos de un año, los que consumimos mayoritariamente en nuestro país, sólo llevan un código que identifica la explotación donde nacieron. En algunas indicaciones geográficas protegidas (IGP) sí que se obliga a que los animales lleven una identificación individual, independientemente de la edad de sacrificio.

El cordero puede comprarse entero o por piezas. También se puede comprar una canal, o media, pues sale más barato. Presenta un despiece distinto según el tipo de animal de que se trate. El lechal se despieza sólo en tres partes: la pierna, la paletilla o las chuletas. De los corderos algo mayores, se separa también la falda y el pescuezo.

La primavera es la temporada de mayor producción de cordero, puesto que es cuando nacen más crías y hay mayor abundancia de pastos. Entonces están en su mejor momento.

No conviene demorar en exceso el consumo de la carne de cordero. Nuestros análisis han puesto de manifiesto que su calidad microbiológica deja bastante que desear si se retrasa.

Si te gustan las vísceras, debes ser escrupuloso y cómprarlas sólo cuando las vayas a consumir. No deben mantenerse más de uno o dos días en la nevera, pues son un producto muy perecedero. Guárdalas en la parte más fría de la nevera bien protegidas y evitando que sus jugos puedan contaminar otros productos.

Se puede congelar tanto la carne como las vísceras. No obstante, como es una carne rica en grasa, soporta peor este proceso, por lo que no conviene guardarlo más de un mes si se quiere disfrutar la carne en perfectas condiciones.

Al cocinar, ten en cuenta que la riqueza en grasa de la carne de cordero provoca que no precise preparaciones muy elaboradas. En la cocción, el producto destaca tanto por su riqueza en materia grasa que no precisa añadidos.