Guía de compra

Guía de compra de salmón ahumado

22 abril 2016

22 abril 2016

El salmón noruego, escocés o irlandés pertenece a una misma especie atlántica. En la mayoría de los casos este salmón se cría en piscifactoría. 

En qué fijarse

El color que presenta en el envase depende normalmente de los colorantes naturales que se añadan a su alimentación y no refleja su calidad.

Es importante valorar la cantidad de grasa, bien visible en su untuosidad, y connatural a este tipo de pescado: se  trata de una grasa cardiosaludable. 

El salmón es un alimento muy rico en proteínas (representa una tercera parte de sus nutrientes) y por su aporte de vitaminas del grupo B y vitamina D

Contiene una excesiva cantidad de sal: el 30 % de la ingesta diaria recomendada por cada 50 gramos (una ración), de media. Y ese porcentaje es ahora mayor al de hace unos años.

Sácale todo el partido

  • Guarda el salmón ahumado en la zona más fría de la nevera, en un cajón, o cerca del congelador. 
  • No apures la fecha de consumo preferente: nuestro estudio revela que este plazo es demasiado generoso en algunos productos.
  • Una vez abierto el envase, consúmelo en dos o tres días
  • Congelarlo es una opción: lo ideal es congelarlo al vacío, en su propio envase o dentro de una bolsa de plástico que lo envuelva por completo y tenga la menor cantidad de aire posible.
  • Antes de servir el salmón, déjalo al aire media hora para que coja la temperatura ambiente; resultará mucho más sabroso
  • Es un alimento muy graso, por lo que combina fenomenal con sabores ácidos, como el limón, los pepinillos en vinagre, las alcaparras o añadido en una ensalada.

Evita defectos en el salmón ahumado

  • Falta de homogeneidad en las lonchas: muy pequeñas o muy gruesas.
  • Lonchas rotas: si el salmón está muy blando se corta peor.
  • Restos de piel: por la mala limpieza del salmón.
  • La grasa en los bordes hace el producto más feo.
  • La carne debe de ser firme y jugosa.

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