Informe

¿De verdad necesitas adelgazar?

21 abril 2013
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21 abril 2013

Son muchos los que se plantean adelgazar antes del verano. Pero, ¿de verdad necesitas perder kilos? Compruébalo: hay distintos métodos para saber si tienes sobrepeso, y determinar cuánto te sobra realmente. Según el caso, deberás adoptar unas medidas u otras.

Las tablas de percentiles

¿Es mi peso normal? Para responder podemos consultar las tablas de percentiles, unas gráficas que incluyen los pesos de referencia para una estatura, constitución, edad y sexo. En esas tablas con un simple vistazo se puede saber si uno está dentro de los límites de variación normal (situados entre los percentiles 10 y 90), está demasiado delgado (por debajo de 10) o presenta obesidad (por encima de 90). Estas curvas de peso por edad son las que se utilizan para el seguimiento del peso en niños.

El cálculo del IMC

Para saber realmente la cantidad de grasa que hay en nuestro organismo, podemos recurrir a otros sistemas como el cálculo del Indice de Masa Corporal (IMC) o índice de Quetelet.

Este índice calcula la relación peso/talla2 , y es el que mejor se correlaciona con la proporción de grasa corporal en el adulto. Un IMC de 25 es la frontera de la normalidad en un adulto:

Bajo peso, si el IMC es inferior a 18,5 en mujeres, hay un déficit de peso.

Peso normal, cuando el IMC está entre 18,5 y 24,9.

Sobrepeso moderado, en los casos de un IMC entre 25 y 27.

Sobrepeso, si el IMC se sitúa entre 27 y 30.

Obesidad, por encima de 30; hablamos de obesidad moderada si no supera el IMC 35, grave entre 35 y 40, y mórbida por encima de esa cifra.

Para determinar si una persona debe adelgazar, es más correcto emplear el IMC que simplemente el peso. El peso de las personas está sujeto a muchas variaciones (estrés, ciclos hormonales..)  sin que por ello signifique que la persona necesite adelgazar.

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Estudio de circunferencias corporales

La medición de algunos perímetros corporales permite obtener información indirecta sobre la distribución de la grasa y para definir el tipo de obesidad.

  • La relación entre el perímetro de la cintura y el de la cadera es el que más se utiliza. La circunferencia de la cintura se mide en el punto medio entre el final de las costillas y el borde superior de la cadera. La circunferencia de la cadera se toma en el punto de máxima circunferencia sobre las nalgas. Valores superiores a 1 en el hombre y 0,9 en la mujer indican un predominio de la grasa abdominal o tipo androide, un tipo de obesidad relacionado con el riesgo cardiovascular.
  • La relación entre el perímetro de la cintura y el del muslo calcula con más precisión la obesidad troncal y predice el riesgo de obesidad posterior y riesgo de patología coronaria. 

Medida de los pliegues cutáneos

Con ayuda de un dispositivo específico, un lipocalibre, es posible medir el espesor del tejido graso subcutáneo, que refleja el contenido graso total del cuerpo.

Las mediciones suelen realizarse en la cara posterior del brazo (pliegue tricipital), en la zona anterior del brazo, sobre el bíceps (pliegue bicipital), en la espalda, justo debajo de la escápula (en el pliegue subescapular) y en la cadera (medida del pliegue suprailíaco). Es un profesional quien debe encargarse de esta determinación de la grasa subcutánea.

¿Quién tiene que adelgazar (y cómo)?

¿Me debo poner a dieta? ¿Me serviría aumentar mi actividad física? ¿Debería plantearme la cirugía para acabar con mi problema de sobrepeso u obesidad? ¿Hay otras opciones? No hay una única respuesta a estas preguntas. Lo primero es determinar si realmente te sobran kilos. Y cuántos.

  • Las personas con un peso normal no necesitan adelgazar, y sólo deben asegurarse de seguir los principios de salud básicos de una alimentación variada y a una actividad física adecuada. Si se ha producido un aumento de peso significativo en poco tiempo, bastará aumentar el ejercicio físico y reajustar la alimentación, reduciendo la ingesta de grasas...
  • Si el Índice de Masa Corporal revela un sobrepeso ligero o moderado (inferior a 27), si el peso es estable y no hay factores de riesgo asociados, unos ligeros ajustes en los hábitos alimentarios y un incremento del ejercicio físico deberían bastar para mejorar la situación.
  • En caso de un sobrepeso mayor (IMC entre 27 y 30), conviene valorar otros factores, sobre todo en lo que respecta a la acumulación de grasa recurriendo a otras técnicas como la medición de las circunferencias o los pliegues cutáneos. Es fundamental saber si la acumulación de grasa es de tipo central o androide, pues en ese caso, es recomendable una valoración del dietista-nutricionista. Si la grasa se reparte de forma más periférica (esquema ginoide), el riesgo es sensiblemente menor. En cualquier caso, ante un sobrepeso, el objetivo será eliminar entre un 5 y un 10 % del peso corporal, algo que se puede conseguir con una dieta adecuada, combinada con un aumento de actividad física y de modificación conductual. Sólo si pasados 6 meses no se obtienen  resultados, el médico puede plantear recurrir a otras opciones, como medicamentos.
  • En los casos de obesidad, la pérdida de peso debe hacerse siempre bajo control de un profesional (dietista-nutricionista, médico). Ante un supuesto de obesidad moderada (con IMC 30-34,9), es necesario recurrir a la combinación de dieta, actividad física, cambio de hábitos de conducta y fármacos.
  • Los grados de obesidad grave o mórbida presentan un riesgo real para la salud, y suelen llevar aparejadas muchas otras afecciones (es lo que se conoce como comorbilidad asociada), algo que afecta mucho a la calidad de vida del paciente. Es preciso abordar el reto de una pérdida de peso de entre el 20-30 %, o más en casos de obesidad extrema. A veces la única solución es recurrir a algún tipo de cirugía bariátrica, siempre que el paciente cumpla las rigurosas condiciones e indicaciones.

¿Estás pensando en perder peso? 

Compruébalo con la calculadora de IMC 

Es fácil saber lo que pesamos, pero el peso sólo es un indicador. El peso y la talla, así como los índices basados en las relaciones entre ellos no bastan para obtener información detallada sobre la composición corporal… En ocasiones hay que utilizar otros sistemas que nos dan una información más certera sobre si de verdad hay que perder peso y, si es así, cuánto, cuándo y cómo conviene abordar esa pérdida de kilos. 

adelgazamiento

Y es que el planteamiento a la hora de hacer una dieta no es el mismo si lo que se busca es perder unos kilos, (no más del 10 % del peso inicial) que perder mucho peso debido a un acumulo de grasa prolongado en el tiempo. En el primer caso, la clave está en adoptar unos hábitos dietéticos y de vida saludables. Pero si la pérdida de peso es mayor, habrá que recurrir a un dietista-nutricionista. En cualquier caso, el objetivo es determinar un peso correcto, en el que nos encontremos bien (física y psicológicamente), y mantenerlo.