OCU denuncia a Koipe ante el Tribunal de Defensa de la Competencia
El pasado 25 de Septiembre la Organización de Consumidores y Usuarios OCU presentó ante el Servicio de Defensa de la Competencia una denuncia contra KOIPE S.A por conductas restrictivas de la competencia , en contra de los dispuesto en los artículos 1 y 6 de la Ley de la Competencia (LDC)
En concreto la OCU entiende que, presuntamente, se ha producido por parte de la empresa Koipe S.A la Fijación vertical del precio de venta al público de dos de sus principales productos, el aceite "Carbonell 0´4º" y "Koipesol" a un precio de 2, 69 y 1,19 respectivamente. Las normas de defensa de la competencia prohíben las prácticas consistentes en que un productor obligue a los vendedores a poner un precio mínimo de venta al público. En este caso Koipe puede vender a cualquier distribuidor su aceite al precio que estime oportuno, pero en ningún caso puede imponer el precio que debe pagar el consumidor.
Las consecuencias de este tipo de prácticas para los consumidores
son bastante negativas pues, de una parte, desaparece la competencia intramarca,
entre los distintos establecimientos ya que la mayoría (un 70%) tienen el mismo
precio. Por otra parte se produce un importante incremento de precios del producto,
de 16,8 % para Carbonell y un 27,7% para Koipesol con respecto a los precios
de Octubre de 2001. Y por último esta práctica también afecta de forma negativa
al precio del resto de aceites pues estos también han subido sus precios (en
una temporada de cosecha muy alta) en un 8,4% en lo que va de año, según datos
del INE. La enorme importancia social y cultural que posee el aceite de oliva
en nuestro país ha obligado a la OCU ha intervenir denunciando el hecho ante
el Servicio de Defensa de la Competencia.
La OCU es una organización de consumidores y usuarios
sin ánimo de lucro que nació en 1975, inspirada en las que ya
existían en el Norte de Europa. Desde la independencia, sus profesionales
elaboran información especializada en materia de consumo y pretenden
acercar la respuesta a sus problemas, primero, a sus socios y, por extensión,
a todos los consumidores, cuya voz está presente ante los distintos ámbitos
de decisión en nuestra sociedad. Actualmente la OCU forma parte de la
estructura Internacional Conseur, integrada por las asociaciones hermanas de
Bélgica, Italia, Portugal, Francia y Luxemburgo, que agrupan a más
de un millón de familias asociadas
ANEXO
El Miércoles 25 de septiembre de 2002, la Organización
de Consumidores y Usuarios (OCU) ha presentado una denuncia ante el Servicio
de Defensa de la Competencia contra la empresa Koipe, s.a. por prácticas
restrictivas de la competencia consistentes en fijar un precio de venta al público
mínimo de 2,69 euros para el aceite de oliva Carbonell 0,4º y de
1,19 euros para el aceite de girasol Koipesol, lo que en la práctica
supone que ningún establecimiento puede vender por debajo de estos precios.
La intervención de la OCU en este caso se produce debido
a la importante repercusión que este tipo de medidas comporta para los
consumidores, al tratarse de un bien de primera necesidad y de gran relevancia
social, dado que, no sólo este precio mínimo supone una importante
alza en los precios de estos dos productos con respecto al que tenían
en meses anteriores, sino que además ha provocado un efecto dominó
en el resto de empresas que han optado por elevar a su vez los precios de sus
productos
SUBIDAS DE PRECIOS GENERALIZADAS
Lo único que ha perseguido Koipe es sanear las cuentas
del grupo a través de unos beneficios extraordinarios que salen directamente
de los bolsillos de los consumidores, como puede comprobarse con el balance
del primer semestre del año presentado en CNMV, en el que eufemísticamente
se achaca al "cambio de política comercial".
Las alzas de precios generalizadas del aceite de oliva, no
están justificadas, puesto que se ha dado una campaña 2001-2002
de récord histórico en la cosecha de aceituna que va a dar lugar
al incremento de los stocks aún a pesar del aumento de la demanda (interna
y externa).

Este proceso de subidas generalizadas, repercute no sólo
en los consumidores directos de aceite sino también lo hace de manera
muy importante en la sociedad en general a través del IPC, dado que la
rúbrica de Aceites y grasas ha sido la 2ª partida más inflacionista
en lo que va de año con el 8,4 % de incremento, lo que supone que es
el culpable de un 3% de la subida del IPC por sí solo.
LA BASE DE LA DENUNCIA
La denuncia se fundamenta en dos pilares: la intención
declarada por parte de Koipe de llevar a cabo la fijación de precios
y la constatación de su puesta en práctica.
1. DECLARACIÓN DE INTENCIONES DE
KOIPE
En el mes de mayo el Sr. D. Jesús Salazar, presidente
del grupo, anunció públicamente a través de un importante
diariO (*) la intención de llevar a cabo esta práctica.
Por supuesto, no sólo basta con la intención,
sino que la OCU ha constatado además que la empresa Koipe está
en posición de poder llevar a cabo dicha imposición dado que es
la empresa líder del mercado, con una cuota del 30,9 % del global de
aceites en el año 2000.

Cuota que se eleva al 47,1 % en el segmento de los aceites
de oliva de hasta 0,5º, grupo en el que se sitúa Carbonell.

La cuota que posee en los aceites de semillas es del 33,3 %,
y en concreto en el de aceites de girasol del 27,21 %.

2. INVESTIGACIÓN DE LA
OCU
Ante esta situación la OCU, comenzó a realizar
controles periódicos (junio, julio y agosto) en un número reducido
de establecimientos que confirmaban que dicha práctica se estaba llevando
a cabo.
Finalmente, se realizó a mediados del mes de agosto un muestreo en 417
establecimientos de 31 ciudades de toda la geografía española, que
arrojaron los siguientes resultados:
- Aceite de Oliva Carbonell, 04º: el 69% de los precios
coinciden con el precio mínimo fijado por Koipe de 2,69 euros, tan sólo
el 0,9 % de los establecimientos aparece un precio inferior sin ser la diferencia
significativa en ningún caso.

- Aceite de girasol Koipesol: el 66 % de los precios coinciden
con el precio mínimo fijado por Koipe de 1,19 euros, de nuevo, sólo
el 0,9 % de los establecimientos bajan de este precio.

Al contrastar estos datos con los que ya poseíamos de
los estudios de Supermercados de los años 1999, 2000 y 2001, se observó
que se ha producido un cambio de política de precios, a la par que se
ha producido un incremento del precio medio del 16,8 % para Carbonell y un 27,7
% para Koipesol con respecto a los precios que tenían en octubre de 2001.

Como podemos ver en estos dos gráficos de los precios
de 2001, el cambio de política comercial de fijar a no fijar un precio
mínimo es claro.

Además se ha observado una clara reducción de
la competencia intramarca, debida al seguimiento generalizado por parte de la
distribución de este precio mínimo..
Nos hemos encontrado con la paradoja de que muchos establecimientos
aprovechan este caso para ofrecer estos aceites como de oferta (20-25 % de los
establecimientos) o incluso garantizando que es el precio mínimo del
mercado, dando pues, una falsa sensación de precio en oferta cuando en
realidad no lo es.
En el gráfico siguiente mostramos la evolución
de los precios que hemos constatado de Carbonell y Koipesol, añadiendo
además la marca La Española con el fin de contrastar que la subida
de precios del líder ha sido seguida por los competidores.

LO QUE LA OCU EXIGE…
En primer lugar, de la administración exigimos un control
mucho más exhaustivo para evitar que este tipo de situaciones se produzcan,
por ejemplo desde el inoperante Observatorio de los Precios de la Alimentación.
En segundo lugar, del sector de la distribución, más
colaboración con las autoridades competentes comunicándoles este
tipo de prácticas por parte de los productores.
(*) El País, domingo 19 de mayo de 2002, suplemento
Negocios.