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Primera impresión

Canon G1X

26 abril 2012
Canon G1X

¿Una compacta como una réflex? Canon presenta la Canon G1X, la primera cámara compacta que combina el zoom, el sensor y la calidad fotográfica de una réflex. Su principal virtud es que proporciona unas imágenes de alta calidad. Sus pegas, un autoenfoque lento y un precio demasiado alto. 

Canon acaba de presentar su cámara G1X, que oferta como la primera compacta que combina el zoom, el sensor y la calidad fotográfica de una réflex.

El nombre evidencia que este modelo marca el comienzo de una nueva generación de cámaras para el mayor fabricante del mundo, pues durante más de diez años Canon ha utilizado la referencia G para nombrar sus camaras compactas de gama más alta.

Desde septiembre de 2000, cuando vio la luz la G1, han ido apareciendo otros modelos, como G2, G3, G5, G6, G7, G9, G10, G11 y, por último, la G12 el año pasado. Ahora, se agrega una X al nombre y se reinicia el contador de una nueva línea. La 'calidad extra' de este modelo está asociada al tamaño de su sensor, ya que es del mismo tamaño que el usado en las camaras réflex.

El sensor de imagen es el corazón de una cámara y es de primordial importancia para la calidad de las imágenes. Los grandes sensores van asociados a menos ruido, a imagenes más dinámicas y más vivas, y dan la posibilidad de hacer más visible el efecto de profundidad de campo.

Impresionante calidad de imagen

El sensor utilizado en la G1X es de 1,5 pulgadas, casi tan grande como los sensores APS-C 1, 5 X, superior a los sensores micro cuatro tercios y casi tres veces el de los usados en la CX de Nikon.

Así, podemos afirmar que presenta un gran potencial para obtener una calidad de imagen impresionante, aunque Canon no es la primera empresa que combina un gran sensor con una lente fija. Sigma y más recientemente a Fuji (con la impresionante X 100) ya lo habían hecho, pero ambas cámaras son mucho más grandes.

El tamaño del sensor es sin duda lo más atractivo (y totalmente original para una cámara compacta), pero encontramos otras características a destacar para los entusiastas de la fotografía:

  • Visor óptico: Poder enmarcar una imagen a través de un visor óptico es preferible por la mayoría de los consumidores.
  • Zoom óptico de 4 x. Realmente bastante bajo para una compacta pero alto al estar combinado con un sensor grande. Además el valor de abertura de f2.8 en gran angular le permite trabajar en condiciones de poca luz y f5.8 en tele la sitúan a la par de muchos kits de cámaras réflex.
  • Otra característica realmente agradable son los botones de control externo que hacen que todo está allá sin necesidad de ir a buscar en los menús.
  • Una pantalla giratoria/plegable hace que se pueda ver lo que se va a fotografiar desde ángulos difáciles y originales.
  • Agradable el doble led para el cargador. Un segundo led nos indica cuándo la carga ha finalizado.
  • Un punto molesto, pero probablemente inevitable y que también padecen las camaras réflex es la tapa de la lente que uno tiene que estar quitando y poniendo contínuamente y que es algo que no sucede con las camaras compactas.
  • Otra caracterísitica negativa es el modo foto panorámica, en el que el usuario debe montar las imágenes. Se echa de menos un sistema del tipo de Casio, Sony o Samsung, donde la maquina compone la panorámica.
  • Destaca un impresionanate ISO de hasta 12800, aunque desafortunadamente el auto ISO va sólo hasta un máximo de 1600.

La cámara es ligeramente mayor, medio centímetro más ancha y 1,5 cm más gruesa, que los modelos de la serie G, aunque no es algo que se perciba al usarla. Es aproximadamente del mismo tamaño que la Panasonic Lumix DMC-GX1, que tiene lentes intercambiables aunque sólo 3 x y carece de visor óptico.

La batería tiene menor capacidad que en el modelo G12, obteniendo 250 imágenes con la batería de la G1x cargada al máximo frente a 370 con la G12.

Pros y contras

La calidad de los materiales es más que aceptable para una cámara de uso diario.

El aspecto más importante, la calidad de imagen, que es lo que esperábamos e incluso mejor: Imágenes con muy bajo nivel de ruido, colores agradables y una buena exposición en modo automático. Un estabilizador de imagen que permite disparar casi siempre obteniendo imágenes nítidas y un detector de rostros que funciona bien.

Lo peor, su sistema de autoenfoque. Demasiado lento, tardando en ocasiones entre 0.5 y 1 segundo en enfocar. También es lento su sistema de disparo en modo continuo: sólo 1.9 imágenes por segundo.

Lo segundo peor es su precio, ya que su PVP recomendado es de 769 euros, bastante por encima de los 400 a 500 euros que cuesta cualquier kit réflex de gama baja.


Al servicio de 345.000 socios.