Productos financieros para jóvenes: no son tan interesantes como dicen
Las entidades financieras ofrecen productos específicos para los más jóvenes en condiciones supuestamente más favorables. La OCU los ha analizado y la realidad es bien diferente: muchos de esos productos no son tan interesantes y, además, comportan exigencias que no todos los jóvenes pueden asumir. Las conclusiones de este análisis aparecen en la revista Dinero y Derechos, de la OCU, en su número de enero-febrero 2002.
El estudio de la revista de la OCU se centra en los tres productos
financieros específicos para los más jóvenes: las cuentas y libretas de ahorro,
los préstamos y los seguros de ahorro.
Las cuentas y libretas de ahorro son el productos más
extendido en la oferta para los jóvenes. A juicio de la OCU no son productos
aconsejables para ahorrar sino para gestionar los cobros y gastos de la vida
diaria. Por eso el análisis de Dinero y Derechos hace especial hincapié
en las comisiones de mantenimiento, el tipo de interés de remuneración y las
condiciones de la tarjeta de débito.
Una vez analizadas las ofertas para los jóvenes y las que se dan con
carácter general, la OCU concluye que en los productos para jóvenes no ha
encontrado "ninguna ventaja respecto a las mejores cuentas que existen en el
mercado para el público en general". En concreto, los técnicos de la OCU
recomiendan la cuenta Uno-e (www.uno-e.com) aún no siendo específica para
jóvenes, que no tiene gastos.
El problema al que deben hacer frente los jóvenes para suscribir un
préstamo es demostrar su solvencia lo cual no siempre es posible por lo
que lo más habitual es que necesiten el aval de alguien que se responsabilice de
la deuda en caso de que el joven no puede hacer frente a su devolución. En este
producto es donde los jóvenes pueden encontrar mejores ofertas, sobre todo, si
se trata de préstamos destinados al estudio. Los criterios más importantes se
refieren a las comisiones, la TAE y los demás gastos (como los seguros que le
"ofrece" la entidad).
Según Dinero y Derechos, si se trata de la financiación de
los estudios de postgrado, la mejor opción es el Crediclic máster del Banco
Pastor). Si la finalidad es otra (sacarse el carné de conducir, comprar un
coches, etc.) la compra maestra sería el Préstamo Joven de La Caixa.
Finalmente, ninguno de los seguros de ahorro que se ofrecen a los padres para
ahorrar para sus hijos, analizados por la revista de la OCU, es aconsejable.
Pese a las bondades que dicen de ellas los mensajes publicitarios acerca del
gran capital que dispondrán los hijos cuando sean mayores o falta uno de los
padres si éstos ahorran una pequeña cantidad la realidad es bien distinta. La
rentabilidad estimada para estos productos es muy baja, ya que las comisiones se
llevan una buena parte.
Dinero y Derechos concluye que "si quiere contratar un
seguro para conseguir un capital a largo plazo para su hijo, el título de compra
maestra lo recibe el Plan de Jubilación de la Mutua Madrileña (rentabilidad
anual estimada del 7% en los próximos 10 años)" que, aunque se denomine así, no
tiene que estar destinado sólo a la Jubilación. Se puede contratar y designar
como beneficiario al hijo al que se le quiere asegurar un capital en el
futuro.
Por último, si se quiere invertir a largo plazo, pensando en el futuro de los
hijos, no hay que centrarse en los productos destinados específicamente para
este fin ofrecidas por las entidades financieras. Una adecuada inversión a largo
plazo puede ser una opción válida.