- La información previa que ofrecen al consumidor es insuficiente. Lo más grave, 8 talleres no tenían expuesto el cartel donde se informa del precio por hora de mano de obra ni de que las reparaciones tienen garantía.
- Un 90% de los talleres independientes incluidos en el estudio de la OCU no entregan un resguardo que acredite que el coche se encuentra bajo su custodia. ¿Cómo puede entonces el consumidor demostrar dónde se encontraba su coche y qué tareas se habían encomendado al taller? En cambio, los cinco talleres oficiales Seat entregaron un resguardo correcto.
- Las facturas son incompletas. En varias de ellas no se detallaba el número de kilómetros que tenía el coche al salir del taller (un dato clave para ejercer la garantía), en otras no se desglosaba el precio de la mano de obra.
- Facturan tiempo de más. Los fabricantes de automóviles, que son quienes mejor conocen los vehículos, estiman el tiempo necesario para cada reparación y lo registran en un libro de tiempos al que deben sujetarse los talleres oficiales y que debe servir de referencia también a los talleres independientes.
Pues bien, un 57% de los talleres del estudio facturan muy por encima de ese tiempo. Los talleres oficiales cobran, en términos generales, menos tiempo que los independientes, pero no siempre facturan correctamente el tiempo asignado por la marca. En relación con esto, la OCU ha observado una tendencia clara: los talleres que cobran una mano de obra barata, tienden a facturar más tiempo de trabajo, con lo que al final la factura puede ser más elevada que en talleres aparentemente caros como los oficiales.
- Precios dispares. La factura final por las mismas reparaciones ha oscilado entre 34 y 140 euros. Como veíamos, la explicación de esa diferencia no es el precio de la mano de obra, sino el excesivo tiempo facturado por algunos talleres y, en menor medida, el sobreprecio aplicado a los repuestos necesarios en la reparación. La OCU ha constatado que los talleres independientes incluidos en el estudio aplican un recargo medio del 55% sobre el precio real del recambio. Los talleres oficiales cobran el precio de referencia establecido por el fabricante.
Consejos a los consumidores
Si su coche está averiado, la OCU le aconseja que:
- Acuda a un taller que exhiba en el exterior placa homologada con número de registro.
- Exija un resguardo en el que figuren el número de kilómetros que tiene el coche y las tareas encomendadas al taller.
- Solicite presupuesto previo: le evitará sorpresas y le servirá para comparar con otros talleres si lo cree necesario.
- Exija una factura detallada que le permita ejercer la garantía.
- Tenga presente que las reparaciones tienen una garantía mínima por 3 meses o 2.000 km.
- Pida que le enseñen las piezas que han sustituido y, si tiene dudas, la factura de compra. Según la ley, el consumidor tiene derecho a verla.
- Si el tiempo de mano de obra le parece excesivo, acuda a un taller oficial y pida que le informen de los tiempos atribuidos a la reparación efectuada.
La OCU es una organización de consumidores y usuarios sin ánimo de lucro que nació en 1975, inspirada en las que ya existían en el Norte de Europa. Desde la independencia, sus profesionales elaboran información especializada en materia de consumo y pretenden acercar la respuesta a sus problemas, primero, a sus socios y, por extensión, a todos los consumidores, cuya voz está presente ante los distintos ámbitos de decisión en nuestra sociedad. Actualmente la OCU forma parte de la estructura internacional Conseur, integrada por las asociaciones hermanas de Bélgica, Italia, Portugal, Francia y Luxemburgo, que agrupan a más de un millón de familias asociadas.