En la actual situación es muy difícil de comprender por parte de los consumidores la pretendida actuación de los responsables políticos encaminada a hacerles creer que aquí no está pasando casi nada y que todo está bajo control. Cualquier mensaje tranquilizador está condenado al fracaso por la serie de hechos y decisiones diversas que se toman en los distintos niveles de decisión y que lo desmienten de forma sistemática.
La OCU no entra en el análisis de las
medidas concretas que se están tomando ni en su eficacia para controlar la
situación, pero sí pone de manifiesto su gran preocupación por la situación de
inseguridad que se está generando ante la falta de un Plan Armonizado de
ámbito nacional capaz de transmitir confianza por la coherencia de las
medidas . La falta de esta coherencia está transmitiendo la sensación al consumidor de que estamos ante un problema
· que se ha venido negando sistemáticamente hasta que la contundencia de los hechos lo ha colocado en primera línea informativa,
· cuyo alcance no se conoce,
· que parece haberse escapado de cualquier control y, lo que es peor,
· que las soluciones adoptadas más parecen responder, por su disparidad e improvisación aparente, al criterio personal de los responsables de cada Comunidad Autónoma que a una respuesta armonizada desde el conocimiento y la eficacia de las mismas.
A juicio de la OCU la magnitud del
problema exige que sea tratado como un problema que trasciende los límites de
las Comunidades Autónomas y que se aborde de forma inmediata desde la
responsabilidad y con el rigor que exige una situación tan grave, desde la
percepción del consumidor. No se puede seguir pretendiendo negar esa gravedad y
se mantenga un permanente juego de elusión de responsabilidades sin que,
todavía, se haya asumido que se trata de una cuestión de Estado. La OCU
entiende que, al implicar la solución de esta crisis la actuación de, al menos,
a 5 Ministerios (Agricultura, Sanidad y Consumo, Medio Ambiente, Hacienda y
Economía), es la Presidencia del Gobierno la que tiene que tomar la
responsabilidad del Plan Armonizado de ámbito nacional, asumiendo mientras sea
necesario las competencias que sean precisas , para evitar comportamientos discrepantes en según qué lugar. Este Plan debería
· partir de las Directrices emanadas de un Comité Científico,
· recoger y centralizar cuanta información sea posible sobre el mal de las "vacas locas",
· establecer medidas de control y dotarlas de medios suficientes (tanto materiales como personales),
· atender a las exigencias razonables de los sectores implicados y trasladar a los consumidores cuanta información sea posible para que puedan conocer la situación real del problema y, si procede, tranquilizarse.
Por otro lado, la OCU, consciente
del profundo nivel de desinformación que padecen los consumidores está
preparando una campaña informativa para los consumidores sobre el problema de
las "vacas locas" que será presentada el próximo martes, día 16, en Rueda de
Prensa, en el Hotel NH Zurbano. A ella está prevista la asistencia de uno de los
expertos en la materia, Mr. Robert Rémy , del Grupo Conseur (Consumidores Europeos), que agrupa a algunas de las principales organizaciones de consumidores de España, Bélgica, Francia, Italia y Portugal.