La OCU solicita más garantías para los consumidores sobre los OGM
Más garantías
y más información sobre los OGM para los consumidores, más
controles y mayor responsabilidad por parte de los productores. La OCU, en colaboración
con la Comisión Europea y con las demás asociaciones de consumidores
que integran el grupo europeo Conseur, ha diseñado el site www.gmo-ogm.org,
disponible en seis idiomas (en francés, inglés, italiano, flamenco,
castellano y portugués), con el fin de mantener bien informados a los
consumidores sobre los Organismos Genéticamente Modificados (OGM).
En el site tiene a su disposición los estudios de las asociaciones e
instituciones sobre el tema, así como las distintas posiciones que mantienen
organismos, asociaciones, productores... sobre los OGM, además de las
novedades más interesantes en el mundo de la biotecnología.
Hoy por hoy, buena parte de las dudas que suscita el tema de los OGM siguen
sin resolver, sobre todo en lo que respecta al riesgo para el ambiente y para
la salud de los consumidores. Las dudas se acrecientan frente al hecho de que
en bastantes productos no es posible determinar la presencia efectiva de OGM,
por la imposibilidad de identificar restos de ADN.
Varias asociaciones de consumidores europeas, entre ellas la OCU, han realizado
un análisis sobre 250 productos, vendidos en España, Italia, Portugal
y Bélgica. En 80 de esos productos no ha sido posible realizar el análisis
para ver si había restos de organismos genéticamente modificados,
ya que había desaparecido el ADN, debido a los distintos procesos y tratamientos
a los que ha sido sometido el alimento.
Y frente a los posibles riesgos, todavía por refutar, lo que sigue sin
estar nada claro son las ventajas para los consumidores.
En vista de todo ello,
la OCU considera que las autoridades europeas deben actuar de tal forma que
restablezcan la confianza de los consumidores, y exige que se respeten unas
exigencias básicas.
· Hacer que
recaiga sobre los productores la responsabilidad jurídica por los posibles
riesgos para la salud de los consumidores y para el medio ambiente que pudieran
suponer los productos que comercializan.
· Proporcionar
una información completa al consumidor, mediante etiquetas más
transparentes y completas, sin recurrir a usen frases genéricas del tipo
"ingredientes no modificados genéticamente" o "libre de
OGM", que en la práctica, como han demostrado los análisis,
son mensajes publicitarios carentes de sustancia científica.
· Establecer
un sistema de trazabilidad que permita la detección de ADN genéticamente
modificado incluso cuando ya no esté presente en el producto elaborado
(como sucede con el aceite).
· Realizar
controles rigurosos en Europa, mediante análisis de una autoridad científica
independiente, antes de la comercialización. El sistema de control deberá
ir acompañado de un sistema de coordinación internacional (de
forma que un producto rechazado en un país no se autorice en otro). También
se debe poner en marcha un sistema de vigilancia para seguir los efectos de
la difusión de los OGM en la salud del hombre y de los animales, y en
el medio ambiente. Las autoridades sanitarias o agrícolas, o los productores,
deberán prestar especial atención a los casos de contaminación
accidental, pues en estos casos estos no tienen que informar a los consumidores.
La OCU es una organización
de consumidores y usuarios sin ánimo de lucro que nació en 1975,
inspirada en las que ya existían en el Norte de Europa. Desde la independencia,
sus profesionales elaboran información especializada en materia de consumo
y pretenden acercar la respuesta a sus problemas, primero, a sus socios y, por
extensión, a todos los consumidores, cuya voz está presente ante
los distintos ámbitos de decisión en nuestra sociedad. Actualmente
la OCU forma parte de la estructura internacional Conseur, integrada por las
asociaciones hermanas de Bélgica, Italia, Portugal, Francia y Luxemburgo,
que agrupan a más de un millón de familias asociadas.