Recurrir a la comida preparada es una alternativa cómoda y socorrida. El consumo de comidas y platos preparados se ha incrementado en los últimos años. Nadie duda de su utilidad, pero ¿es una opción segura? Analizamos distintos platos preparados (ensaladilla, pollo asado y croquetas), comprados en 24 establecimientos de diverso tipo. Se trataba de si estaban conservados a la temperatura adecuada para garantizar su seguridad, y también que no presentaban problemas de higiene o microbiología. Nuestro estudio demuestra que hay productos en perfectas condiciones, pero otros no ofrecen suficientes garantías. Le contamos además cuáles son las medidas básicas de precaución que conviene adoptar para evitar posibles riesgos.