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La OCU pone de manifiesto grandes e inaceptables diferencias entre las Comunidades Autónomas

Cinco meses: el insoportable plazo medio de espera en la atención sanitaria con intervención de un especialista

Según los resultados de una amplia encuesta realizada en las salas de espera de los centros de especialidades entre los pacientes que esperaban a ser atendidos, el tiempo medio que transcurre desde que un paciente pide cita con el especialista hasta que recibe el tratamiento definitivo es, en el mejor de los casos, de ¡CINCO MESES! Esta encuesta aparece publicada en el número 56 de la revista OCU-Salud, de octubre-noviembre de 2004.

Estos cinco meses sería el tiempo de duración media del Acto médico, es decir, el comprendido entre el momento de la solicitud de la visita al especialista y el del diagnóstico y tratamiento definitivo. Por regla general, con los siguientes pasos:

Petición cita > Primera visita > Realización de la prueba > Segunda visita

El estudio de la OCU se refiere a los tiempos de espera para la atención externa especializada y no a las quirúrgicas ni tampoco a las consultas a través del sistema de urgencia.

Según el Director General de la OCU, José María Múgica, “e sta espera excesiva genera en los pacientes una sensación de inseguridad y temor sobre la atención a su salud, puede ocasionar que la prueba pierda su validez y deba ser repetida y que la enfermedad se agrave por no haber actuado a tiempo; y esto, se mire como se mire, es inaceptable”.

A la encuesta contestaron 15.964 pacientes que estaban para consulta de especialista y realización de pruebas diagnósticas. De ellos, 1.782 conocían ya la fecha de la visita al especialista tras la prueba diagnóstica. Se realizó en el 48% de las áreas sanitarias de las 17 Comunidades Autónomas, repartidas en 59 localidades. Pese haber intentado conseguir estos datos de las Consejerías de Salud de 11 Comunidades Autónomas, la OCU debió dejar a un lado este camino ante la nula colaboración prestada, excepción hecha por Baleares que nos manifestó su interés por la encuesta. En Castilla y León se prohibió a la OCU la entrada en los centros sanitarios, tras haberle negado el acceso a los registro. Pero la prohibición llegó cuando el trabajo de campo estaba muy avanzado, por lo que la OCU ha podido facilitar los datos de esta Comunidad. Este lamentable oscurantismo es, a juicio de la OCU, una prueba más de lo que el Defensor del Pueblo denuncia en su informe Listas de espera en el SNS en el que se dice que “…la inadecuada gestión de las listas de espera, la escasa transparencia informativa y el insuficiente desarrollo y acusadas limitaciones en los sistemas de información… son aspectos nucleares que presiden la actividad en este ámbito” (págs. 37-38).

Los encuestadores de la OCU obtuvieron datos para las siguientes especialidades: alergología (ale), cardiología (card), cirugía general (cir), dermatología (derm), digestivo (dig), ginecología (gin), neurología (neu), oftalmología (oft), otorrinolaringología (oto), traumatología (trau) y urología (uro). Asimismo se centraron en 7 pruebas: ecografía (eco), electromiograma (elmio), endoscopia (end), mamografía (mamo), pruebas de alergia (ale), resonancia magnética (res) y TAC .

La OCU ha considerado periodo de espera razonable para ser recibido por el especialista los 30 días, 10 días menos que el plazo que actualmente establece como tiempo máximo la primera regulación por ley de los tiempos de espera, elaborada por Castilla-La Mancha. Asimismo el plazo que valora como razonable para la realización de la prueba, si la pide el especialista, es también de 30 días.

Dos meses para ver al especialista

El tiempo medio que pasa entre el día en que el paciente solicita una cita con el especialista para una primera consulta hasta que es atendido es de algo más de dos meses, 65 días.

Como puede verse en este cuadro las diferencias entre las distintas Comunidades Autónomas son tan grandes como injustificables: oscilan entre los 23 días en Castilla-La Mancha (que destaca como CA con tiempos de espera más reducidos en todas las especialidades) y los 160 en Canarias. El caso de esta CA es particularmente sangrante: el abanico va desde los 99 días que, de media, una canaria debe esperar a la cita de un ginecólogo, hasta los ¡217 (sí, DOSCIENTOS DIECISIETE) días! que hay que esperar, de media, para ser recibido por un alergólogo.

Estas diferencias entre distintas CCAA se dan también entre ciudades de la misma CA: así, según la encuesta de la OCU, en Galicia, mientras que la espera media de los coruñeses es de 56 días, la de los lucenses, es de 115; en Andalucía, los habitantes de Huelva deben esperar, de media, 39 días, los de Cabra, 139 días (más del triple); en la Comunidad Valenciana, los de Valencia tienen una espera media de 35 días, los alicantinos, de 72; en Cataluña, los barceloneses esperan 33 días mientras que los gerundenses deben esperar 70 días; finalmente, en Madrid, las diferencias entre las distintas áreas sanitarias (AS) son escandalosas: la lista de espera media en la 5ª es de 53 días y en la 4ª y en la 3ª de más de 120 días (en el anexo 1 se incluyen datos de las diferencias en algunas CCAA).

De auténtica vergüenza ha calificado la OCU los casos de plazos máximos de espera para la primera visita encontrados en su encuesta: ¡16 meses en Madrid; 15 en Canarias, Galicia y Extremadura; y 13 en Murcia!

“Ya le llamaremos” o “La lista está cerrada hasta…”

En su encuesta la OCU ha encontrado dos tipos de prácticas claramente abusivas y que dejan al paciente en una insostenible situación de indefensión: En Andalucía, una vez que el paciente solicita la primera visita recibe como respuesta un simple: “Ya le llamaremos”. Esta llamada para darle la cita puede producirse varias semanas después y es, en ese momento, cuando entra en el registro y empieza el cómputo del tiempo de espera. En la Comunidad de Madrid el sistema de las “listas cerradas” hace que un paciente que se encuentra la lista de espera en esa situación deba esperar a que se abra (¿cuándo?) para volver a gestionar la cita. Y es entonces cuando se computa como fecha de inicio para el cómputo.

Dos ejemplos increíbles para mejorar las estadísticas que lo son, igualmente increíbles, de total falta de respeto a los derechos del paciente.

Otros dos meses para hacerse una prueba

Por regla general la visita al especialista acaba con la remisión a la realización de alguna prueba diagnóstica. ¿Cuánto debe esperar el paciente para realizar esa prueba. El resultado de la encuesta de la OCU añade una enorme sobrecarga a la ineficiencia del SNS manifestada en el primer paso del Acto médico: la media supera, de nuevo, los dos meses, 63 días.

Extremeñas y andaluzas tienen la peor suerte en lo que se refiere al tiempo medio que deben esperar una mamografía: ¡más de cuatro meses! Los gallegos deben armarse de paciencia durante casi 4 meses (118 días) cuando el especialista les pida una ecografía. En el lado contrario, murcianos y castellano-manchegos (aquéllos con excepción de las pruebas de alergia y éstos con excepción del TAC) en ningún caso superan el plazo medio de 30 días que la OCU considera razonable.

Total: ¡5 meses para saber qué le pasa!

En el mejor de los casos, cuando el paciente gestiona al tiempo la cita para las pruebas y para la segunda visita al especialista, el tiempo que el paciente debe esperar de media para saber qué tiene y recibir el tratamiento definitivo es de 152 días, es decir, cinco meses.

Por encima de esa media y considerando la media de todas las CCAA, estarían los casos siguientes:

  • Una paciente a la que el ginecólogo le pide una mamografía (174 días)

  • Un paciente a la que el neurólogo le pide una resonancia magnética (167 días)

  • Un paciente a la que el alergólogo le pide unas pruebas de alergia (162 días)

¡Qué lejos quedan estas cifras de las promesas electorales de los dos partidos mayoritarios! En sus programas, con el desparpajo de quien sabe que no van a tener que cumplirlas, dicen, con sorprendente coincidencia: “Propondremos a las Comunidades Autónomas un protocolo común que garantice (“tienda a la consecución”, en el programa socialista) los siguientes tiempos de espera: 7 días para pruebas diagnósticas básicas, 10 días para primera consulta de especialista y 45 días para intervenciones quirúrgicas programadas” (Programa del PP, pág. 161 y del PSOE, pág. 81).

 Ante esta situación

Ante esta situación, la OCU se ha dirigido al Presidente del Gobierno, al Ministerio de Sanidad y Consumo, a todas las Consejerías de Salud de las CCAA y a todos los Grupos Parlamentarios del Congreso planteándole sus exigencias ante lo que considera situación crítica, cuya solución es de una urgencia INAPLAZABLE:

  • No es aceptable que, existiendo en los hospitales instalaciones y equipos propios que hemos pagado todos los contribuyentes, es decir, capacidad instalada pública ociosa, no se amplíe el horario de atención para realizar pruebas y técnicas diagnósticas por la tarde. Castilla-La Mancha lo ha hecho y ahí están los resultados

  • Es necesario que se haga una reflexión sobre el concepto de “lista de espera”. Debe considerarse la duración del ACTO MÉDICO, es decir, desde que el paciente solicita la primera cita hasta que sale de la segunda visita con el diagnóstico y el tratamiento adecuado. La media de 152 días debería sonrojar a los responsables públicos de la sanidad pública.

  • De la misma manera urge una reflexión sobre una de las consecuencias más dolorosas de esta situación: el colapso de los servicios de urgencia, única salida para muchos pacientes de ser atendidos eficazmente ante el desastroso funcionamiento del Sistema Nacional de Salud en lo que se refiere a la atención externa especializada.

  • No son de recibo las grandes diferencias detectadas en la atención sanitaria entre las distintas CCAA y dentro de ellas. La búsqueda de un modelo de gestión eficaz debería ser la prioridad de TODOS los grupos políticos que deberían tener la mínima vergüenza para no hacer utilización partidista de este problema, dado que la encuesta de la OCU pone de manifiesto que esta insoportable situación no depende del color político del partido que gobierna la CA.

  • No cabe duda de la dificultad del problema de las largas listas de espera. Pero es fundamental garantizar las mismas oportunidades a todos para acceder a una atención sanitaria de calidad en el momento que lo precisa. Es el momento de que las CCAA cumplan con su obligación de establecer una regulación de las listas de espera y, sobre todo, como sucede en Castilla-La Mancha, el plazo a partir del cual el paciente pueda ejercer el derecho que tiene reconocido por ley y pueda buscar una solución alternativa al Servicio Nacional de Atención Sanitaria.

  • A la luz de estos datos, no es posible felicitarse por la actuación del Consejo Interterritorial, cuyo comportamiento partidista en los tres últimos convocados sólo puede ser calificada de patético.

Finalmente, la OCU recuerda a los pacientes que existen libros de quejas que se pueden Y DEBEN utilizar si considera que sus derechos no están siendo respetados aunque sólo sea para dejar constancia del problema.

Anexo 1

Días de espera para ver al especialista por ciudades de una misma CA

Archivo de presentación del estudio en formato pdf

Para más información pueden ponerse en contacto con Ileana Izverniceanu,
Tfno.: 91 300 00 45 -  ileana@ocu.org.