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Analgésicos, cuál nos conviene

4 mayo 2012
Analgésicos, cuál nos conviene

Automedicarse es una opción a tener en cuenta en casos de dolor pasajero. Si la dolencia persiste, se debe acudir siempre al médico. Pero si optamos por automedicarnos, en las farmacias disponemos de una amplia gama de analgésicos que se venden sin receta. Conocerlos te ayudará a elegir sabiendo lo que tomas.

"No voy a ir al médico por un simple dolor de cabeza...". Esta frase no nos es ajena a casi nadie, casi todos la hemos pronunciado en alguna ocasión y, en la mayoría de ocasiones, hemos acabado recurriendo a la automedicación para solventar el problema. Automedicarse es una opción destinada a atajar lo antes posible nuestras molestias, que nos permite no perder el tiempo en desplazamientos y que además ahorra dinero al sistema de salud. Pero, eso sí, solo es recomendable en casos en que el dolor es ocasional. Cuando persiste varios días, la solución debe pasar siempre por ir al médico.

En la farmacia podemos encontrar una amplia gama de analgésicos previamente publicitados, que se venden sin necesidad de receta médica. Conocer un poco mejor este tipo de fármacos te ayudará a elegir sabiendo bien lo que tomas.

¿Qué me tomo?

Para dolores ocasionales leves o moderados, como los musculares, articulares, de cabeza o menstruales, que generalmente se resuelven en pocos días, disponemos en la farmacia de tres tipos de analgésicos de uso común: el paracetamol, el ácido acetilsalicílico (aspirina) y los antiinflamatorios no esteroides (AINE), de los cuales el ibuprofeno es el que más se dispensa.

Nos puede parecer que son más o menos lo mismo, pero no es así: tienen propiedades algo diferentes y unos están más indicados que otros para según qué tipo de dolor.

Paracetamol

  • Está indicado para actuar contra el dolor y la fiebre.
  • Cuándo y cómo tomarlo. Combate el dolor ligero o moderado como, por ejemplo, el causado por una gripe, o dolores más frecuentes como el de cabeza, el muscular o el dental. También se utiliza para bajar la fiebre. La dosis habitual es de entre 325 y 650 mg cada seis horas. La dosis diaria en adultos no debe superar los cuatro gramos.
  • Riesgos y precauciones. El paracetamol no es agresivo para el estómago y es el más adecuado para mujeres embarazadas y durante la lactancia, niños y personas mayores en caso de dolor y fiebre. Pero cuidado, porque en dosis muy elevadas puede dañar gravemente el hígado e, incluso, causar la muerte. Las personas de edad avanzada, enfermas de hígado o con problemas de alcoholismo deben tener especial precaución.

Ácido acetil salicílico (aspirina)

Funciona inhibiendo la producción de las prostaglandinas, sustancias que intervienen en la inflamación y en la aparición del dolor. Pertenece a la familia de los antiinflamatorios no esteroideos (AINES).

  • Tiene efectos analgésicos y antiinflamatorios y está indicado contra la fiebre.
  • Cuándo y cómo tomarlo. El ácido acetil salicílico combate dolores ocasionales leves, como los de cabeza, dentales y menstruales. La dosis suele ser de 500 mg cada seis horas (o incluso cada cuatro). En adultos, no se deben superar los cuatro gramos diarios. Se recomienda tomarlo con las comidas.
  • Riesgos y precauciones. La eficacia del ASS choca con sus frecuentes efectos indeseables, por lo que no debe tomarse en los soguientes casos:

- Si tiene úlcera, asma, enfermedades de hígado o riñón o problemas de coagulación.

- Combinado con alcohol, ya que incrementa el riesgo de sangrado estomacal.

- Durante el embarazo y la lactancia. No es aconsejable su uso en menores de 16 años con infección vírica aguda, porque se sospecha que puede desencadenar una enfermedad muy grave conocida como síndrome de Reye.

Antiinflamatorios no esteroideos (AINE)

En este grupo se incluyen varios principios activos. Pero en esta ocasión, nos centraremos en el ibuprofeno, el más consumido y el único que puede adquirirse sin necesidad de receta en dosis de hasta 400 mg.

Este principio activo existe desde hace más de un siglo pero su uso se extendió hace unos veinte años, sobre todo como sustituto de la aspirina, que no todo el mundo tolera bien. Hoy en día es uno de los analgésicos más conocidos y utilizados.

  • Es un analgésico y antiinflamatorio indicado para bajar la fiebre.
  • Cuándo y cómo tomarlo. Para aliviar dolores leves o moderados, como los de cabeza, dentales, menstruales o musculares. Se recomienda tomar con las comidas, especialmente si nota molestias digestivas.
  • Riesgos y precauciones. Dolor de estómago, náuseas y diarrea son los efectos secundarios más frecuentes. Pero también puede ocasionar complicaciones más severas, como úlcera gastroduodenal. Por ello, no se recomienda en los siguientes casos:

- Si tiene una úlcera digestiva, gastritis o una hernia de hiato.

- Si es asmático o padece alguna enfermedad renal, del hígado o una enfermedad cardiovascular.

- Si está embarazada o durante la lactancia.

- Las personas mayores deben ser muy cautas, ya que tienen más riesgo de complicaciones.

Cuatro precauciones básicas si tomas analgésicos

Que un medicamento se dispense en las farmacias sin receta no es sinónimo de que sea inofensivo. Si vas a tomar un medicamento sin consultar con el médico, debes tener en cuenta varias cuestiones:

  • Lee el prospecto. En caso de embarazadas, lactantes, niños menores de dos años y enfermos crónicos, se debe contar con la supervisión del médico o farmacéutico.
  • Ten especial cuidado con los niños. Dales las dosis recomendadas y manten los medicamentos fuera de su alcance. Para convencerles, no digas nunca que se trata de un caramelo.
  • Si el dolor no desaparece, consulta con el médico. Puede ser el síntoma de otro tipo de dolencia.
  • Los medicamentos que incluyen varios principios activos (compuestos) son poco recomendables. Es preferible elegir uno que sea específico para el tipo de dolor que sufras.


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