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Champú de caballo: otro producto milagro

14 diciembre 2015
Champú de caballo: otro producto milagro

El champú para caballos se puso de moda hace unos años. Lo vendían como la mejor manera de fortalecer el pelo y evitar su caída, pero en el fondo no es más que otro champú cualquiera.

El champú para caballos hizo furor. Ahora ya casi no se oye nada sobre él. Pero se le atribuían todo tipo de maravillas que se resumen en una sola: si usas este champú tu cabello será fuerte, hermoso y abundante como el de un purasangre. ¿Verdad científica o palabrería?

¿Qué es el champú de caballo?

Hace mucho que existen en el mercado productos específicos para cuidar la higiene de los caballos, animales que a menudo protagonizan exhibiciones y desfiles. Pero las campañas de algunos fabricantes y los elogios de algunos famosos convirtieron al champú equino en la mejor solución para los humanos.

El argumento de venta: el champú para caballos fortalece el pelo y evita su caída. ¿Por qué? Porque lleva biotina, una vitamina para muchos desconocida y que en este caso sirve como "coartada científica" para vender un nuevo producto.

Los fabricantes se apresuraron a seguir la moda, sacando a la venta diversos tipos de champú con biotina que prometen hacer el mismo efecto que el champú de los purasangres.  

¿Qué es la biotina?

La biotina, también llamada vitamina B8 o vitamina H, interviene en nuestros procesos vitales y se encuentra en pequeñas cantidades en muchos alimentos (chocolate, coliflor, huevos, leche, levadura de cerveza, nueces...). 

Pese a que no hay suficientes evidencias científicas de que funcione, la biotina se ha usado como suplemento vitamínico en casos de caída del cabello o uñas quebradizas. Tampoco hay pruebas de que tenga ninguna propiedad cosmética o farmacológica aplicándola directamente sobre el pelo.

¿Para qué sirve un champú?

Un champú sirve para limpiar el cabello y el cuero cabelludo. Normalmente lleva detergente que al mezclarse con el agua elimina tanto la suciedad como el exceso de grasa. 

Algunos llevan sustancias acondicionadoras que ayudan a dar suavidad al cabello y a compensar los posibles daños del jabón sobre la cutícula o superficie externa del cabello. Otros están especialmente pensados para combatir la caspa.

Los vendedores de crecepelos existen desde hace siglos, pero sus palabras siempre han sido en vano: los cosméticos no sirven para combatir la calvicie y solo determinados medicamentos han demostrado su eficacia para frenar la caída del pelo. Y una vez que el cabello ha caído, la única solución es el transplante, una intervención quirúrgica que puede funcionar pero que tiene sus riesgos. 

Tomar vitaminas solo tiene sentido cuando se sufre una alopecia por déficit de alguna vitamina, pero para que el organismo sea capaz de absorberlas hay que tomarlas en la dieta o como suplemento. 

Tan solo otro producto milagro

Lo que nos venden como champú para caballos no es más que otro champú.

Limpiará y acondicionará tu pelo, pero sus mágicas propiedades son mentira y no merece la pena pagar más que por cualquier otro champú.