Todo el mundo conoce a alguien al que hay que hablarle más alto o más cerca de la oreja para que pueda oír bien La pérdida auditiva afecta en primer lugar a las frecuencias altas y gradualmente llega a las más bajas. A partir de los 40 años aproximadamente, la percepción de los sonidos agudos disminuye. A partir de los 50 años, la percepción de los sonidos graves comienza a disminuir también.
La primera causa que puede provocar este fenómeno se debe al hecho de que las células sensoriales provistas de pestañas se van haciendo pequeñas y pierden agilidad.