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Definición del problema
La globalización es el proceso de integración de las marcas nacionales de bienes, servicios y de capitales en un mercado único regido por reglas idénticas.
En principio, la globalización favorece a los consumidores, porque amplía su poder de elección y rebaja los precios, gracias al aumento de la competencia que provoca.
Sin embargo, ciertas empresas originarias de nuestros países industrializados intentan limitar los efectos beneficiosos de la globalización para los consumidores reclamando sobre todo la implantación de una etiqueta obligatoria "Made in EU".
El argumento al que se alude a favor de la implantación de esta etiqueta es el de garantizar a los consumidores la procedencia de los bienes que adquieren. La indicación de la procedencia de los productos debería ser sinónimo de calidad y seguridad.
No nos oponemos, por supuesto, a la información del consumidor en cuanto al país de origen del producto que compra (información a veces necesaria en vista de la especificidad de algunos productos). Por el contrario, nos oponemos a la instrumentalización del lugar de fabricación del producto con fines proteccionistas.
Esta atención a favor de los consumidores nos parece oportunista, pues tras ella se esconde la finalidad proteccionista de esta propuesta (véase como ejemplo el intento de reintroducir límites a la importación de textiles chinos).
En efecto, numerosas empresas europeas cambian el emplazamiento de sus fábricas de producción a países no europeos con una legislación social y medioambiental menos exigente con el fin de maximizar sus beneficios. La consecuencia de este hecho es que se vacía de contenido el logotipo "made in EU", que a la postre resulta engañoso para el consumidor.
Es cierto que nuestras encuestas muestran que nuestros miembros cada vez le dan mayor importancia a otros criterios, aparte de los precios y la calidad, a la hora de elegir un producto. Existe cierta preocupación por conocer el origen de los bienes que se compran, pero hay que interpretar bien esta preocupación. El origen de un producto está relacionado con las condiciones de producción del producto, el beneficio efectivamente otorgado a los productores, etc. En otras palabras, los consumidores quieren conocer la historia del producto, que no se puede resumir en un simple "Made in EU".
Posición Común (ABC, AC, DECO, OCU)
Nos oponemos a la introducción de una etiqueta obligatoria "Made in EU" o a cualquier etiqueta similar.
Abogamos por la introducción de una indicación ética (que garantice al menos el respeto de los derechos de la persona y del entorno) que se aplicaría a cualquier producto fabricado/comercializado en el territorio europeo, fabricado fuera de la Unión Europea por empresas con sede en Europa.
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