Nota de prensa

Los españoles gastamos cada año más de 1.200 millones de euros en servicios funerarios

31 octubre 2008
Los españoles gastamos cada año más de 1.200 millones de euros en servicios funerarios

Morirse cuesta dinero. Según una encuesta de la OCU, el coste medio de un servicio funerario "tipo" (que incluye ataúd, preparación del fallecido, transporte, flores, trámites administrativos, lápida, esquelas, tanatorio, ceremonia religiosa y cementerio), es de 3.500 euros. Si se opta por la incineración, el precio se reduce de media 400 euros.

La OCU ha llevado a cabo una encuesta, entre 1.134 personas de 45 a 70 años que sufrieron la muerte de un familiar o un amigo cercano, para conocer a partir de su experiencia su opinión acerca de los servicios funerarios recibidos. El estudio íntegro se publica en la revista OCU-Compra Maestra del mes de noviembre.

La encuesta de la OCU pone de manifiesto que la mayoría de los fallecidos (un 63%) contaban con un seguro de decesos que cubría los gastos funerarios. Este tipo de seguros resultó bastante cómodo para los familiares a pesar de que según declararon la mayor parte de ellos no les permitieran elegir libremente una funeraria. De hecho, en uno de cada tres casos a los familiares se les obligó a contratar la funeraria seleccionada por el seguro. A pesar de esto, un 84% de los encuestados considera una buena idea haber dispuesto de un seguro de decesos.

Los resultados de la encuesta realizada por la OCU muestran que la información que facilitan las funerarias no es muy amplia. Sólo en un 36% de los casos las funerarias ofrecieron un presupuesto detallado y en un 37% ni siquiera se facilitó una estimación de los gastos. La OCU considera abusiva esta práctica, especialmente cuando dos de cada tres encuestados desconocían por completo la cantidad a la que podrían ascender los gastos funerarios.

Para valorar el nivel de satisfacción de los familiares con la funeraria se han tenido en cuenta aspectos como la facilidad para organizar el funeral, la variedad de servicios y productos ofrecidos, el respeto de las preferencias de los familiares y el coste. Los resultados de satisfacción con la funeraria han sido discretos, especialmente entre aquellas personas sin seguro de decesos. Sólo un 43% de los encuestados por la OCU se mostraron muy satisfechos, mientras que un 13% manifestó sentirse insatisfecho. Los resultados por comunidades autónomas varían mucho: los más satisfechos con las funerarias son los ciudadanos de Murcia y Andalucía y los menos los de Cataluña y Castilla y León.

Los resultados de la encuesta de la OCU no reflejan diferencias significativas entre los tanatorios públicos y privados; la calidad, el precio y el grado de satisfacción es similar. La satisfacción es alta: tres de cada cuatro encuestados declaran estar muy satisfechos. De nuevo existen diferencias por comunidades autónomas: los que están más satisfechos con los tanatorios son los ciudadanos de Murcia, Aragón y País Vasco y los que menos los de Castilla y León.

Respecto a la elección de cementerio, un 5% de los encuestados señaló que tuvo que enterrar a su familiar en un cementerio distinto del que deseaba. Este porcentaje sube hasta el 10% en el caso de aquellos que fueron enterrados en la Comunidad de Madrid. Sólo el 46% de los encuestados declara estar muy satisfecho con el cementerio. Las valoraciones más altas las han alcanzado en la Comunidad Valenciana y el País Vasco y las peores en Murcia y Cataluña.

La OCU aconseja dejar claro a los familiares las preferencias en caso de fallecimiento, la indefinición puede resultar incómoda y confusa para ellos. La encuesta revela que en uno de cada cuatro casos, el fallecido no había comunicado sus deseos a sus familiares. La mayoría de los fallecidos que sí lo hicieron preferían ser enterrados sin incineración. Aunque este hecho está cambiando pues entre los encuestados (españoles de entre 45 y 70 años) ya son mayoría los que quieren ser incinerados.

Los resultados del estudio muestran que el coste medio de un funeral tradicional tipo es de 3.500 euros, y de 3.100 euros si se opta por la incineración. Por tanto, y teniendo en cuenta el número de fallecimientos registrados en 2006 en España (más de 370.000), el gasto estimado anual en nuestro país en servicios funerarios supera los 1.200 millones de euros.

En cuanto al seguro de decesos, a pesar de ser la opción preferida por los españoles (por la tranquilidad de que cuando llegue la hora de la muerte nuestros descendientes no tendrán que soportar ningún gasto extra), a juicio de la OCU es un producto nada aconsejable desde el punto de vista económico. Una persona que invierta lo mismo que gasta cada año en su seguro de decesos, puede pagar su entierro y dejar unos miles de euros de ahorro a sus herederos.

Visite nuestra encuesta sobre servicios funerarios.

Para más información Eva Jiménez Tfno.: 91 722 60 61 (sólo para los medios de comunicación) - ejimenez@ocu.org


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