La OCU rechaza la publicidad en los medicamentos de prescripción facultativa
El próximo día 22 de octubre el Parlamento europeo se pronunciará en primera lectura, sobre las dos propuestas de revisión de las directivas relativas a los productos farmacéuticos de la Comisión europea(1). La OCU así como el resto de miembros del BEUC (Oficina Europea de Consumidores) piden a todos los diputados europeos que confirmen la decisión de la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento europeo del pasado 2 de octubre, de mantener la prohibición actual de hacer publicidad sobre los medicamentos de prescripción en la Unión Europea.
La OCU es consciente de que los pacientes necesitan una mayor
y mejor información sobre los medicamentos, pero dicha información
no debería proceder directamente de las compañías farmacéuticas.
Esta práctica no hará más que aumentar la popularidad de
ciertas marcas en detrimento de informaciones esenciales sobre las diversas
opciones de tratamiento.
La OCU estima necesaria la existencia de fuentes de información
independientes, fiables y completas que permitan a los pacientes comparar los
medicamentos y realizar una buena elección.
Diversos estudios realizados en Estados Unidos y en Nueva Zelanda,
países en los que la publicidad directa de los medicamentos está
autorizada, demuestran que:(2)
El 75 % de los anuncios no incluyen información sobre
tratamientos alternativos o sobre cómo funciona realmente el medicamento.
El 90 % de los anuncios no mencionan ni la duración
probable ni la tasa de éxito del tratamiento en cuestión.
En Estados Unidos los gastos en medicamentos aumentaron un
84% en cinco años, en concreto 42700 millones de dólares entre
1993 y 1998, de los cuales 9300 millones corresponden a los 10 medicamentos
cuya publicidad iba dirigida directamente y de manera agresiva al consumidor(3).
Es igualmente preocupante que sean precisamente las novedades
terapéuticas las que tiendan a difundirse con mayor intensidad, a pesar
de que por su condición de llevar poco tiempo en el mercado todavía
no se conozcan los datos de su uso a gran escala, como por ejemplo, la aparición
de ciertos efectos adversos.
El director general de la Organización de Consumidores y Usuarios, Jose
María Múgica, ha declarado que la OCU "recomienda enérgicamente
a los eurodiputados que tengan en cuenta los intereses de los consumidores y que
antepongan la salud pública a los intereses de la industria farmacéutica
a la hora de emitir su voto el próximo 22 de octubre".
La OCU es una organización de consumidores y usuarios sin ánimo
de lucro que nació en 1975, inspirada en las que ya existían en el Norte de
Europa. Desde la independencia, sus profesionales elaboran información especializada
en materia de consumo y pretenden acercar la respuesta a sus problemas, primero,
a sus socios y, por extensión, a todos los consumidores, cuya voz está presente
ante los distintos ámbitos de decisión en nuestra sociedad. Actualmente la OCU
forma parte de la estructura Internacional Conseur, integrada por las asociaciones
hermanas de Bélgica, Italia, Portugal, Francia y Luxemburgo, que agrupan a más
de un millón de familias asociadas.
1-Voto sobre el informe de las eurodiputadas Grossetête
y Müller en relación con los medicamentos de uso humano y el informe
sobre la EMEA respectivamente. (Agencia Europea para la Evaluación de
los Medicamentos).
2-Bell et al, "Journal of Family Practice", vol.
49, no 4, abril de 2000. Página 329.
3-Informe de Consumers' Association (CA, Reino Unido): Promoción
de medicamentos de prescripción: salud pública o beneficio privado
(julio de 2001).