Irradiar los alimentos es un método para mejorar su conservación sin alterar sus cualidades. La norma europea permite utilizar este procedimiento para un número muy limitado de productos, como las especias, y exige que se declare siempre en la etiqueta. La OCU, junto con otras asociaciones europeas, ha realizado análisis en más de 250 productos alimenticios para saber estás normas se están respetando. Los resultados revelan que faltan los controles necesarios para hacer cumplir la ley.