Ésta es la conclusión a la que ha podido llegar la OCU tras visitar funerarias y cementerios de todo el país. La realización del estudio no ha sido fácil, pues las funerarias son reticentes a dar presupuestos detallados. En algunas ciudades, el cementerio tiene un coste inusitadamente alto, poco justificable tratándose de un servicio básico. La competencia entre empresas está empezando a dar sus frutos: en Valencia o Sevilla, por ejemplo, la diferencia entre elegir una funeraria u otra puede suponer 1.200 euros.