Estás cámaras están de moda. Por unos 400 euros (o quizá menos, porque los precios no paran de bajar) usted puede ser el feliz propietario de una de ellas. ¿Le parece un gasto excesivo? Tenga en cuenta que los nuevos modelos de cámaras digitales ofrecen cada vez una imagen de más resolución y unas prestaciones que se asemejan a las de las cámaras compactas analógicas. Todo lo que necesita para disfrutar de esta "revolución digital" son unos pocos conocimientos informáticos, una tarjeta de memoria de suficiente capacidad y una batería potente.