La OCU contra la tasa de los CDs y los DVDs vírgenes
La OCU ha manifestado su total desacuerdo con el pacto establecido entre Asimelec y varias entidades de gestión de derechos de autor según el cual, a partir del 1 de septiembre, se incrementará el precio de los CD y DVD.
La OCU ya manifestó su oposición al cobro de un canon similar sobre cintas de
audio y vídeo y su exigencia de hacer compatibles el respeto a los derechos de
autor de una obra gráfica, musical o de cualquiera otra naturaleza con el
derecho de los consumidores al uso privado de determinados elementos técnicos.
Derecho éste último que las sociedades gestoras de los derechos de autor no
comparten. Y lo hacen con el peregrino argumento de que todos los CDs y DVD
grabables (pronto lo serán también los discos duros de los ordenadores) son
susceptibles de ser utilizados fraudulentamente para grabar música o imágenes
protegidas por derechos de autor. Un argumento que, lamentablemente, hacía suya
una sentencia de un Juzgado barcelonés al recoger como justificación para su
fallo el que "es bien sabido cuál es el hábito del consumidor español, el de
grabar mediante ordenador (aparato ya común en casi todos los hogares) los CDs
legalmente adquiridos por otras personas" (¡sic!).
Según el Director General de la OCU, José María Múgica,
"resulta insoportable al buen juicio que se establezca como principio la
suposición del uso fraudulento de las cosas. Se 'condena' al consumidor a
soportar en el futuro un considerable aumento del coste de la distribución de
CDs y DVDs aunque éstos se destinen a usos tan legítimos como son las copias de
seguridad de los discos duros o la distribución de productos informáticos
propios". La solución no pasa, según la OCU, por presuponer el mal uso de los
CDs y DVDs grabables sino en poner medidas más eficaces para identificar a quien
vulnere derechos protegidos. Los consumidores tienen derecho al uso privado de
los mismos para múltiples aplicaciones informáticas (incluso, para grabar su
propia música).
Lamentablemente, el acuerdo entre Asimelec y las entidades de gestión de derechos de autor, a juicio de la OCU, ha arrebatado a los consumidores la presunción de inocencia y la posibilidad del legítimo el uso privado de los CDs grabables. Y todo ello por no querer utilizar mecanismos técnicos que eviten los abusos que se pretenden corregir. Al parecer se ha aceptado como irremediables dichos abusos y se ha decidido cargar sobre todos los usuarios las consecuencias de la incompetencia.
Para más información contactar con Ileana Izverniceanu
Tfno.: 91 300 00 45 - ileana@ocu.org.