Con relativa frecuencia tenemos noticia de desafortunados percances que suceden en el transcurso de una actividad lúdica o deportiva: en el parque de atracciones, en la discoteca, en unas fiestas populares, mientras se está viendo o practicando algún deporte. El resultado es que alguien que sólo aspiraba a pasar un buen rato, acaba siendo víctima ¿de la fatalidad, de unas desafortunadas circunstancias, de la negligencia de alguien, o de su propia temeridad? Esto es algo que tienen que determinar los tribunales... quienes también son los encargados de establecer las eventuales compensaciones, en los casos en que los afectados tengan derecho a ellas.