En un artículo anterior la OCU ya explicaba el problema que suponen los residuos: a pesar de que actualmente se pretende concienciar a la industria y a los consumidores de la necesidad de reducir el número de desechos, lo cierto es que éstos no dejan de crecer. Por tanto, el tratamiento de las basuras es una necesidad; pero la incineración, como el resto de los procesos, conlleva unos problemas de contaminación que hay que minimizar, es decir, no es posible deshacerse de la basura como si nada hubiera pasado.