Los efectos de los campos electromagnéticos en la salud humana son uno de los temas que más polémica ha despertado en los últimos años. Cada vez que una información sale, no hay que esperar mucho para que el tema esté otra vez en la brecha. Para conocer con más precisión el nivel de seguridad que tiene el ciudadano en situaciones de teórico riesgo, la OCU ha llevado a cabo un trabajo de campo: ha realizado diferentes mediciones en distintos puntos o condiciones (debajo de una línea eléctrica, en un parque rodeado de edificios con antenas, encima de una línea eléctrica enterrada, al lado de un microondas, cerca de un teléfono móvil, etc.); además ha revisado los estudios científicos; el nivel legal de protección y la información que recibe el ciudadano. En principio, los resultados son tranquilizadores.