El neumático es un residuo compuesto en su mayoría por caucho, humo negro, textil, acero y otros aditivos; con dos propiedades que lo hacen muy peculiar: su alto poder calorífico, que hace que se queme con facilidad; y su estabilidad química, que hace que no se degrade en el medio ambiente de forma espontánea. A esto hay que añadir que en España hay miles de toneladas anuales de neumáticos usados y que la producción va en aumento. ¿Dónde van a parar estos miles de residuos? La OCU se lo cuenta.