Todos los años, la historia se repite: cuando llega el verano, ya están por todos lados, invadiendo nuestras casas y jardines sin pedir permiso. Estamos hablando de los insectos y otros pequeños animales. Para librarnos de estos "intrusos", muchas veces, no son necesarios productos químicos agresivos: una serie de medidas sencillas son suficientes. Ahora bien, es preciso conocerlas.