La OCU recomienda aplicar criterios de calidad en páginas de Internet que informan sobre el cáncer
Coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Cáncer el 4 de febrero, la OCU presenta un estudio acerca de la calidad de la información sobre el cáncer que se puede encontrar en Internet publicado en el número 47 de su revista OCU-Salud. A juicio de los expertos de la OCU, sólo un tercio de las páginas encontradas en las búsquedas podía ayudar a los enfermos; el resto contenía información poco interesante cuando no falsa o peligrosa. En vista de estos resultados, la OCU recomienda tomar con precaución las informaciones de salud que aparecen en la red y, sobre todo, no olvidarse de que Internet no puede sustituir nunca a la consulta al médico.
Colocar información en la red está al alcance de cualquiera y hay personas con pocos escrúpulos que se aprovechan de la situación angustiosa que viven los pacientes con enfermedades graves, como el cáncer, para lucrarse a su costa. Tras realizar una consulta sobre "cáncer + curación + plantas" en los buscadores más utilizados y revisar atentamente las 50 primeras propuestas de cada buscador.
La OCU ha detectado varios síntomas que pueden hacer dudar de la seriedad de los contenidos y aconseja a los consumidores que no se fíen de páginas que:
- utilizan como argumento los testimonios personales de supuestos enfermos.
- no están redactadas por profesionales de la medicina;
- emplean el término "natural" como sinónimo de "bueno";
- aseguran una eficacia del 100% en el tratamiento;
- mezclan afirmaciones científicas con otras sin apoyo bibliográfico;
- aconsejan abandonar el tratamiento prescrito por el médico.
A las personas que deseen consultar Internet para ampliar la información ofrecida por su médico, la OCU les recuerda la existencia de logos o etiquetas que certifican que una página ha pasado por un control de calidad, como la etiqueta HON (Health on the Net), otorgada por prestigiosos organismos internacionales, o el logo WMA (Web Médica Acreditada), creada por el Colegio Oficial de Médicos de Barcelona.
Además de estas etiquetas, hay varios criterios que se pueden utilizar para evaluar la fiabilidad de una página web:
- ¿Quién es el responsable de la página? Conviene acudir a páginas patrocinadas por entidades de prestigio como universidades o centros de investigación reconocidos, hospitales, revistas médicas o asociaciones sin ánimo de lucro. Normalmente, hay que huir de las páginas personales, sobre todo, si se sospecha que están orientadas a la venta de productos.
- ¿Quién la paga? Las fuentes de financiación deben hacerse explícitas, ya sean patrocinadores, publicidad, donaciones, etc.
- ¿Qué objetivo tiene? Debe resultar evidente el objetivo que se pretende, es decir, si se trata de una página de ayuda a los enfermos, institucional o tiene fines comerciales.
- ¿Está asegurada la confidencialidad? Deben dar explicaciones claras sobre la forma en que utilizan y protegen los datos personales.
- ¿Están respaldados y actualizados los datos? Una página seria debe dar la fuente de los datos que menciona, incluyendo fecha de publicación, nombres y puestos de las personas que se citan.
- ¿Ha encontrado lo mismo en otras fuentes? Es importante contrastar la información con otras páginas web o bien con revistas o libros: idealmente, deberían utilizarse al menos tres fuentes para dar por bueno un dato.
- ¿Intenta sustituir al médico? Una página fiable deja claro que la información que se encuentra en Internet es un complemento de la que proporcione el médico en la consulta.
La OCU es una organización de consumidores y usuarios sin ánimo de lucro que nació en 1975, inspirada en las que ya existían en el Norte de Europa. Desde la independencia, sus profesionales elaboran información especializada en materia de consumo y pretenden acercar la respuesta a sus problemas, primero, a sus socios y, por extensión, a todos los consumidores, cuya voz está presente ante los distintos ámbitos de decisión en nuestra sociedad. Actualmente la OCU forma parte de la estructura internacional Conseur, integrada por las asociaciones hermanas de Bélgica, Italia, Portugal, Francia y Luxemburgo, que agrupan a más de un millón de familias asociadas.