La seguirdad en los hoteles: sálvese quien pueda
La revista OCU-Compra Maestra en su número del mes de mayo publica un estudio acerca de la seguridad en caso de incendio y la facilidad de evacuación en 80 hoteles europeos. De los 17 hoteles españoles visitados, sólo dos aprueban el examen. Los resultados son inquietantes.
Expertos de las asociaciones de consumidores de España (OCU), Bélgica (Test-Achats), Francia, Italia (Altro Consumo) y Portugal (EDIDECO), que forman el grupo Conseur, visitaron de forma anónima 80 hoteles europeos. Los inspectores evaluaron los sistemas de protección contra incendios y comprobaron si la evacuación podía producirse de forma rápida y ordenada en caso de emergencia. El objetivo del estudio no era realizar una estadística, sino identificar problemas que se pueden producir y proponer soluciones. Por tanto, al elegir los hoteles no se pretendió una muestra exhaustiva, sino que se buscaron edificios que reunieran algunas condiciones: tener varios pisos, aparcamiento subterráneo...
El Consejo de la OCU decidió concretar ese reconocimiento en tres profesionales
de distintos medios de comunicación: Lola Santaella (de la agencia EFE-Agro),
Anselmo Lucio (de la agencia Servimedia) y Jesús Soria (de la Cadena
SER).
Inseguridad cinco estrellas
Los inspectores de OCU y de las demás asociaciones consideraron que el nivel de seguridad mínimo debe ser el mismo en todos los países y, por tanto, juzgaron todos los hoteles con criterios comunes y no de acuerdo con los mínimos legales vigentes en cada país. Por tanto, no se trata de que los hoteles no cumplan los mínimos legales, sino de que descuidan algunos aspectos importantes con lo cual crean una situación de inseguridad que debería mejorarse.
· España: se revisaron 17 hoteles. De ellos, sólo dos consiguieron pasar las pruebas y ofrecen una seguridad más que aceptable a sus huéspedes. Hay seis hoteles que se quedaron cerca del aprobado, pero necesitan mejorar en algún aspecto. Todos los demás hoteles acumulan defectos que les hacen merecedores de una calificación mala o muy mala, aunque es imposible cuantificar la medida exacta del riesgo.
· Bélgica: se visitaron también 17 hoteles. De ellos, seis ofrecen una seguridad aceptable o buena. Los restantes quedan por debajo del mínimo exigido y hay 4 en situación muy mala.
· Francia: de 12 hoteles, cinco han superado la prueba, uno se ha quedado cerca y todos los demás tienen defectos graves. En especial, hay dos hoteles con una calificación muy mala.
· Italia: de 17 hoteles inspeccionados, nada menos que nueve se encuentran en una situación muy mala, otros siete están por debajo del mínimo y solamente un hotel ofrece una seguridad buena.
· Portugal: de un total de 17, ni un solo hotel ha sido calificado como aceptable por los expertos y ocho presentaban una seguridad muy mala.
Protección contra incendios: demasiadas puertas inutilizadas
Casi todos los hoteles contaban con detectores de humo, alarmas de fuego y extintores. Sin embargo, según la OCU, es frecuente que:
- No existan puertas cortafuegos para separar los espacios o las puertas se encuentren retenidas mediante cuñas de madera.
- Se acumulen materiales inflamables en algunos espacios: cortinas, tapicerías, plásticos, moquetas.
- No haya sistemas adecuados de ventilación, natural o forzada, que impidan la acumulación de humo.
- Falten aspersores en lugares donde se acumulan materiales inflamables, como las tiendas que se encuentran en algunos hoteles.
Vías de evacuación: una carrera de obstáculos
Desde cualquier punto del hotel deben existir dos vías de escape independientes, claramente señalizadas y libres de obstáculos que permitan a todas las personas que se encuentran en el edificio llegar hasta un lugar seguro en un tiempo aproximado de tres minutos. Respecto a las vías de evacuación, los defectos más frecuentes han sido:
Varios hoteles carecían de escalera de emergencia y en muchos otros, la escalera no conducía directamente al exterior, sino al vestíbulo o los pasillos.
Las vías de emergencia se utilizaban como zona de servicio y se encontraban llenas de obstáculos: carritos de limpieza, colchones, cajas… Estos obstáculos dificultan seriamente la evacuación.
Al menos en tres hoteles, las salidas de emergencia se encontraban cerradas o bloqueadas mediante barras u otros obstáculos.
En unos pocos casos, los problemas encontrados se deben a la estructura del edificio, como la falta de escaleras de emergencia. Sin embargo, la mayoría de las veces los problemas son simplemente consecuencia de una mala gestión y se pueden solucionar sin invertir un euro. En especial, hay que estar atentos a que no haya obstáculos bloqueando las vías y salidas de emergencia y a no dejar abiertas las puertas cortafuegos. La OCU insta a los responsables de estos hoteles a que den solución de forma inmediata a estos problemas, ya que la seguridad debe ser considerada igual que otros aspectos como la comodidad o la protección contra intrusos indeseable.
Poner más cuidado
En unos pocos casos, los problemas encontrados se deben a la estructura del edificio, como la falta de escaleras de emergencia. Sin embargo, la mayoría de las veces los problemas son simplemente consecuencia de una mala gestión y se pueden solucionar sin invertir un euro. En especial, hay que estar atentos a que no haya obstáculos bloqueando las vías y salidas de emergencia y a no dejar abiertas las puertas cortafuegos. La OCU insta a los responsables de estos hoteles a que den solución de forma inmediata a estos problemas, ya que la seguridad debe ser considerada igual que otros aspectos como la comodidad o la protección contra intrusos indeseable.
Exigir a los hoteles antiguos también
Las normas de seguridad contra incendios datan de 1996 y tienen carácter nacional y local. Se guían por una recomendación europea sobre seguridad de los hoteles del año 1986, cuyos requisitos son suficientemente rigurosos. Sin embargo, el BEUC (Oficina Europea de los Consumidores), de la que forma parte la OCU, considera que la existencia de una recomendación europea no es suficiente, ya que la experiencia demuestra que no todos los estados miembros la aplican de la misma manera. En países como España, Francia o Alemania, los requisitos que establece sólo se les exigen a los hoteles construidos a partir de la entrada en vigor de las normas o a los que realizan una reforma importante de las instalaciones (un pequeño porcentaje de los hoteles en uso), no a los ya construidos. Esto crea una importante laguna de seguridad. En este sentido, la OCU se ha puesto en contacto con los grupos parlamentarios y con las autoridades competentes para que tomen las medidas oportunas.