¿Cómo informan los bancos sobre sus productos?
La Organización de Consumidores y Usuarios, OCU denuncia que la normativa sobre transparencia y protección a los clientes no se cumple y que, además, no existe un régimen sancionador más disuasorio que castigue a las entidades que no la acatan. Los datos que las entidades ofrecen a los clientes sobre sus productos son escasos y casi siempre insuficientes para poder elegir de forma adecuada. La información que se encuentra en Internet es generalmente más completa que la que se puede obtener en la propia sucursal o por teléfono.
En este sentido la OCU ha comprobado que muchas entidades no entregan el folleto informativo a los clientes que piden información sobre préstamos hipotecarios y, sin embargo, no reciben ninguna sanción por ello. El estudio de la OCU ha consistido en solicitar información a las entidades bancarias y financieras para realizar operaciones habituales, tales como abrir una cuenta con su tarjeta asociada y pagar con un cheque, y también operaciones de más envergadura como obtener un préstamo personal, un préstamo hipotecario, abrir una cuenta de valores para depositar acciones, invertir en un depósito a plazo y en un fondo garantizado.
En cada caso, la información se ha pedido a través de alguno de los tres medios disponibles (en la sucursal, por teléfono o en la web) y mediante un colaborador de la OCU que actuaba de forma anónima. Las entidades a las que se ha acudido son algunas de los grandes bancos y cajas de ahorros, así como las entidades donde se encuentran las Compras Maestras (productos recomendados por la OCU por su mejor relación calidad/precio).
Los resultados no dejan lugar a dudas. El consumidor se encuentra en situación de desprotección frente a las entidades bancarias y financieras, que ocultan a sus clientes los datos menos favorables de sus productos. Mientras esta situación continúe, la OCU recomienda a los consumidores que se informen a través de Internet, donde las entidades tienen sus web con una explicación sobre sus productos bastante más completa que la que se puede obtener en la propia sucursal o por teléfono. Y, después, para aclarar dudas, pueden dirigirse a un comercial en la sucursal o por teléfono.
La información que el consumidor debe manejar
La OCU recuerda cuáles son los datos que le interesa conocer al consumidor antes de contratar un producto financiero o bancario.
· Antes de abrir una cuenta, es imprescindible saber a cuánto ascienden las comisiones de administración y mantenimiento, las comisiones por las operaciones más habituales (ingresos de cheques y realizaciones de transferencias) y el tipo de interés al que remuneran los saldos. En cuanto a las tarjetas, lo mínimo es saber cuáles son las comisiones de emisión y de renovación anual, así como los costes de utilización de la tarjeta de crédito en cajeros o por pago aplazado.
· Elegir un buen préstamo puede suponer un ahorro de varios miles de euros. Así pues, para el consumidor es imprescindible contar con todos los datos que le permitan tomar la decisión adecuada: tipo de interés inicial, índice de revisión y diferencial aplicable en las revisiones si se trata de un préstamo variable, redondeo, comisiones de apertura y cancelación y demás gastos (tasación, gestoría, notario y registro), así como la TAE para un ejemplo y para el caso planteado por el cliente. En caso de préstamo hipotecario, la entidad tiene que entregar al cliente un folleto informativo que recoja todos estos datos. Recientemente, la OCU ha manifestado su oposición al proyecto de modificación de la Orden sobre transparencia de las condiciones financieras de los préstamos hipotecarios por entender que la pérdida del carácter obligatorio de la oferta vinculante va a suponer, en la práctica, la desaparición de este mecanismo de información al consumidor.
· Cuando se compran acciones se necesita abrir una cuenta de valores donde mantenerlas depositadas, ya sea en un banco, en una sociedad o en una agencia de valores. El dato más importante para elegir bien la entidad es el de las comisiones que cobran por la compraventa de acciones, por la custodia de los títulos y por el cobro de dividendos. En el caso de acciones extranjeras, también hay que tener en cuenta las comisiones por operar en una bolsa concreta (cada bolsa aplica sus comisiones) y las que cobra el broker intermediario en el extranjero.
La OCU es una organización de consumidores y usuarios sin ánimo de lucro que nació en 1975, inspirada en las que ya existían en el Norte de Europa. Desde la independencia, sus profesionales elaboran información especializada en materia de consumo y pretenden acercar la respuesta a sus problemas, primero, a sus socios y, por extensión, a todos los consumidores, cuya voz está presente ante los distintos ámbitos de decisión en nuestra sociedad. Actualmente la OCU forma parte de la estructura Internacional Conseur, integrada por las asociaciones hermanas de Bélgica, Italia, Portugal, Francia y Luxemburgo, que agrupan a más de un millón de familias asociadas.