La OCU exige que no se trivialicen las fórmulas magistrales
La reciente detención de 22
médicos, de Madrid y Bilbao ha vuelto a poner de actualidad la polémica
de las fórmulas magistrales. Sin embargo, la OCU considera inaceptable
la trivialización que se viene produciendo de este tipo de medicamentos,
tanto en este caso como en el del la reciente desarticulación de la venta
de Bio-Bac. La OCU denunció en abril de 2001 la comercialización
de las pastillas adelgazantes en una farmacia de Leganés ante el Colegio
Oficial de Farmacéuticos de Madrid tras conseguirla y comprobar que su
composición suponía un grave riesgo para la salud y vulneraba
la legislación vigente.
El Director General de la OCU, José María Múgica, insiste
en que "no podemos aceptar que profesionales de la salud hablen con tanta
ligereza de 'fórmulas magistrales' al referirse a productos elaborados
incumpliendo gravemente los requisitos establecidos por la normativa vigente.
Esta actuación implica el riesgo de quitarle importancia al propio concepto
de 'formulación magistral' que debería ser conocido y respetado,
en primer lugar, por los propios médicos".
La OCU sostiene que
por su composición las pastillas incumplen la normativa y su forma de distribución
está expresamente prohibida. La Orden de 14 de febrero de 1997 regula los
requisitos en la prescripción y dispensación de Fórmulas
Magistrales y, en concreto, prohíbe asociar anorexígenos (derivados
anfetamínicos) con otras sustancias medicinales. Constituye una maniobra
muy burda que esta asociación se haga a través de la prescripción
de dos cápsulas diferentes que luego deben tomarse al mismo tiempo. En
este caso una de las pastillas contiene un anorexígeno, el benfluorex y
la otra un complejo de laxantes, diuréticos y otros principios activos
no identificables.
Además la comercialización de derivados anfetamínicos
con fines adelgazantes está expresamente prohibida en España desde
marzo de 2000, siguiendo las directrices de la UE basadas en el balance beneficio/
riesgo negativo.
No menos crítica ha sido la OCU con los incumplimientos
en la prescripción y dispensación de este producto: en contra de
lo establecido el paciente NO recibe la receta médica de la "fórmula
magistral" para que pueda decidir en qué farmacia quiere que se la
preparen, si no que el producto llega directamente por mensajero a su domicilio,
lo cual también está expresamente prohibido.
La OCU reitera sus
recomendaciones al respecto de este tipo de práctica: si en una clínica
o consulta de un médico le venden medicamentos o preparados en lugar
de darle una receta, hay que desconfiar; lo mismo que si le entregan una receta
con códigos o claves en vez de con el nombre de los principios activos
o le dirigen a una farmacia en concreto para conseguir un preparado determinado.
Y en esos casos la OCU aconseja denunciar los hechos ante la Consejería
de Salud de la Comunidad Autónoma o la Guardia Civil.
La OCU es una organización
de consumidores y usuarios sin ánimo de lucro que nació en 1975,
inspirada en las que ya existían en el Norte de Europa. Desde la independencia,
sus profesionales elaboran información especializada en materia de consumo
y pretenden acercar la respuesta a sus problemas, primero, a sus socios y, por
extensión, a todos los consumidores, cuya voz está presente ante
los distintos ámbitos de decisión en nuestra sociedad. Actualmente
la OCU forma parte de la estructura internacional Conseur, integrada por las
asociaciones hermanas de Bélgica, Italia, Portugal, Francia y Luxemburgo,
que agrupan a más de un millón de familias asociadas.