La OCU publica el primer estudio en España sobre nuevos contaminantes en el agua del grifo
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha publicado el primer estudio sistemático sobre la presencia de ciertos contaminantes en el agua del grifo que hasta ahora no se había estudiado. La conclusión principal es tranquilizadora para los ciudadanos, aunque una tercera parte de las 100 muestras de agua del grifo analizadas está contaminada con trihalometanos o herbicidas. El estudio ha sido llevado a cabo por los técnicos de la OCU con motivo de la inminente entrada en vigor de la nueva normativa de aguas de consumo que introduce el control de nuevos contaminantes químicos como los trihalometanos y otros compuestos volátiles. Los técnicos de la OCU han analizado su presencia, así como la de pesticidas triazinas, en el agua del grifo. Las cantidades detectadas no son tóxicas a corto plazo, pero la OCU cree necesario tomar medidas a medio y largo plazo. Sólo en Cerro Murriano (Córdoba) existe un cierto riesgo toxicológico. El estudio, publicado en OCU-Compra Maestra nº 265 (noviembre 2002), recoge los resultados del agua en 100 muestras repartidas en 88 ciudades españolas, algunas de las cuáles comparten punto de abastecimiento con otras localidades vecinas. En otros casos, en una misma ciudad existen varias fuentes de aprovisionamiento. Este estudio ha contado con el apoyo del Instituto Nacional del Consumo (INC).
La
Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha publicado el primer
estudio sistemático sobre la presencia de ciertos contaminantes en el
agua del grifo que hasta ahora no se había estudiado. La conclusión
principal es tranquilizadora para los ciudadanos, aunque una tercera parte de
las 100 muestras de agua del grifo analizadas está contaminada con trihalometanos
o herbicidas. El estudio ha sido llevado a cabo por los técnicos de la
OCU con motivo de la inminente entrada en vigor de la nueva normativa de aguas
de consumo que introduce el control de nuevos contaminantes químicos
como los trihalometanos y otros compuestos volátiles. Los técnicos
de la OCU han analizado su presencia, así como la de pesticidas triazinas,
en el agua del grifo. Las cantidades detectadas no son tóxicas a corto
plazo, pero la OCU cree necesario tomar medidas a medio y largo plazo. Sólo
en Cerro Murriano (Córdoba) existe un cierto riesgo toxicológico.
El estudio, publicado en OCU-Compra Maestra nº 265 (noviembre 2002), recoge
los resultados del agua en 100 muestras repartidas en 88 ciudades españolas,
algunas de las cuáles comparten punto de abastecimiento con otras localidades
vecinas. En otros casos, en una misma ciudad existen varias fuentes de aprovisionamiento.
Este estudio ha contado con el apoyo del Instituto Nacional del Consumo (INC).
Contaminación por
trihalometanos y herbicidas triazinas
Los técnicos de la OCU encontraron problemas
de trihalometanos en 27 de las 100 muestras del agua del grifo analizadas. Veinte
de ellas superaban el índice legal de trihalometanos establecido por
la futura normativa (que establece una cantidad máxima de 100 mg/l),
mientras que en otras 7 había cantidades que incluso excedían
el nivel provisional (150 mg/l durante los cinco primeros años desde
su transposición). En lo que respecta a los pesticidas triazinas, 6 muestras
superaban el nivel legal actual (0,1 mg/l) y otras 3 contenían pequeñas
cantidades. También se analizó la presencia de otros compuestos
volátiles en el agua, pero en estos casos las cantidades detectadas fueron
siempre mínimas.
Los tres tipos de
contaminantes analizados por los técnicos de OCU-Compra Maestra son perjudiciales
para la salud. Cuando su presencia en el agua del grifo rebasa una determinada
concentración pueden causar daños sobre distintos órganos
como el hígado, el riñón o el sistema sanguíneo.
Es más, según la Agencia Internacional para la Investigación
del Cáncer (IARC), varios de ellos, como el cloroformo, el bromodiclorometano,
la atrazina, el tetracloroeteno o el 1,2 dicloroetano, son "posiblemente
cancerígenos"; y alguno, como el benceno, es un cancerígeno
demostrado.
A pesar de todo, la OCU advierte que se puede
seguir bebiendo agua con tranquilidad.
Las cantidades detectadas no son alarmantes
a corto plazo; sólo serían tóxicas si se ingieren en grandes
concentraciones y durante varios años. Por eso, la denuncia principal
del estudio de la OCU va encaminada a insistir en que estos problemas de corrijan
lo antes posible, haya o no una ley que regule los parámetros analizados.
Según han podido comprobar los técnicos
de la revista OCU- Compra Maestra se da la circunstancia de que algunas de las
localidades con problema de presencia superior al límite de trihalometanos
disponen ya de filtros de carbón activo que, si se utilizaran deberían
servir para eliminarlos. Es el caso de Alicante, Barcelona, Basauri, Cáceres.
Ciudad Real, Don Benito, Figueras, Molina de Segura, Tarragona y Zamora.
Diversas fuentes de contaminación
Los trihalometanos se originan como consecuencia
de la reacción de la materia orgánica que transporta el agua,
con el cloro empleado en la planta potabilizadora para su desinfección.
Se trata, por tanto, de una contaminación fácil de evitar. Bastaría
con limitar el uso del cloro en la planta potabilizadora; en el caso de que
el agua que llegase a la planta arrastrara una alta cantidad de materia orgánica
sería preferible combinar el cloro con ozono o con cloraminas; o bien
instalar filtros de carbón.
Los compuestos volátiles, se trata de
sustancias elaboradas por la industria química para ser añadidas
a disolventes, gasolinas y productos de limpieza. La forma más común
de contaminación son los vertidos ilegales o accidentales; y como pasan
fácilmente al estado gaseoso, también pueden precipitarse con
la lluvia. El control de su presencia pasa por la realización de análisis
exhaustivos desde la propia Administración.
En cuanto a los herbicidas triazinas son sustancias
producidas sintéticamente con el fin de eliminar las "malas hierbas"
que interfieren en el desarrollo de los cultivos agrícolas. El empleo
indiscriminado de herbicidas se manifiesta en frutas y verduras, pero también
en el agua, cuando estos contaminantes son arrastrados por las lluvias y los
regadíos. La mejor manera de limitar su presencia es educando al agricultor
en un uso correcto o controlando su aplicación.
Esperando la nueva ley
El proyecto de Real Decreto sobre aguas de
consumo es fruto de una directiva europea de 1998. Su aprobación parece
inminente, pero lo cierto es que en febrero de este año España
ya fue denunciada por la Comisión Europea por superar el plazo máximo
para transponerlo a la normativa nacional.
La OCU destaca tres aspectos positivos del
nuevo proyecto:
>Un mayor enfoque sanitario de los parámetros
que controlan la calidad del agua.
> La introducción de un nuevo concepto
de análisis más riguroso que garantiza la calidad del agua hasta
el punto final.
> La participación directa del ciudadano
en la toma de muestras (en su propio grifo).
La OCU ha puesto en conocimiento de todos los
Ayuntamientos que han colaborado en el estudio (el 75% de los que aparecen en
él) los resultados de los análisis de sus aguas. Al mismo tiempo,
les ha agradecido (agradecimiento que hoy ha hecho público) su colaboración.
La OCU lamenta la falta de colaboración de algunos otros ayuntamientos
que no han facilitado información, impidiendo así que sus ciudadanos
dispongan de datos de indudable interés. Los ayuntamientos que no han
facilitado información han sido: Alcantarilla (MU), Badajoz, Cádiz,
Cuenca, Elda (AL), Huelva, Huesca, La Guardia (PO), Madrid, Majadahonda (M),
Motril (GR), Murcia, Orense, Pamplona, Ponferrada (LE), Requena (V), Sagunto
(V), Solsona (L), Soria, Teruel, Torrelavega. Segovia se negó a colaborar.
Aunque sus aguas (excepto las de Segovia) han sido analizadas, la OCU no ha
podido conocer los datos referentes al tratamiento al que someten las aguas.
Esta falta de transparencia es, sin duda, una muestra más del escaso
respeto que algunos responsables políticos tienen para con el derecho
de información de los ciudadanos.
Los datos más significativos de cada
una de las localidades del estudio pueden encontrarse en la página web
de la OCU (www.ocu.org).
La OCU es una organización de consumidores
y usuarios sin ánimo de lucro que nació en 1975, inspirada en
las que ya existían en el Norte de Europa. Desde la independencia, sus
profesionales elaboran información especializada en materia de consumo
y pretenden acercar la respuesta a sus problemas, primero, a sus socios y, por
extensión, a todos los consumidores, cuya voz está presente ante
los distintos ámbitos de decisión en nuestra sociedad. Actualmente
la OCU forma parte de la estructura internacional Conseur, integrada por las
asociaciones hermanas de Bélgica, Italia, Portugal, Francia y Luxemburgo,
que agrupan a más de un millón de familias asociadas.