
Ahorrador telefonico OCU
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Mientras estamos sanos, nos gobernamos solos. Pero, ¿qué ocurre cuando la vejez o la enfermedad nos impiden expresar nuestros deseos? Si el asunto le preocupa, sepa que la ley le permite anticipar su voluntad. Una persona adulta y en pleno uso de sus facultades mentales pueda designar para sí misma un tutor, que se ocupará de ella si llega a estar incapacitada. También puede explicar de antemano qué cuidados médicos desea recibir y cuáles no, en previsión de que llegue un momento en que no le sea posible dar estas explicaciones personalmente, ya sea porque está privada de habla, juicio, conciencia...