La hipocondría puede aparecer a cualquier edad, pero es más frecuente en la edad madura.
El paciente hipocondriaco se caracteriza por quejarse de unos síntomas, para los cuales no hay explicación clínica, y por no aceptar el diagnóstico del médico cuando le confirma que está sano.
Los síntomas se prolongan, al menos, durante 6 meses y no se producen intencionadamente ni son fingidos.