El mercado de los cosméticos ofrece muchas soluciones para combatir las arrugas de la cara: cremas, peelings, liftings, láser… Todo un arsenal de “planchado”, que ni es plenamente efectivo ni está en todos los casos exento de peligro. Lo realmente eficaz es haber cuidado la piel de joven para que después no pase factura.