El estudio llevado a cabo por la OCU, ha puesto de manifiesto que, en general las maletas rígidas son mejores que las semirrígidas. Esto se debe sobre todo a que son más resistentes; en cambio las maletas semirrígidas tienen otras ventajas: suelen ser más ligeras, tienen un compartimento expansible, entre otras cosas.
Una vez dicho esto, su gusto personal y el uso que vaya a darle también son criterios importantes a la hora de decidirse por una maleta u otra.