El ruido es un problema frecuente en nuestra sociedad: muchos ciudadanos padecen molestias causadas por los vecinos o por actividades del exterior. Ante un problema así, el consumidor puede reclamar para tratar de acabar con los ruidos o, al menos, lograr que se adopten medidas que limiten los perjucios. Un consejo: si son vario los afectados, conviene unirse para actuar.