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Aunque, no nos engañemos, la principal razón de la popularidad de este tipo de motos sigue siendo la posibilidad de conducirlas desde los 16 años (los modelos de 125 cc) o incluso desde los 14 (los de 50 cc); es más, como acabamos de apuntar, si usted es mayor de edad y dispone ya de carné de coche no necesitará licencia alguna. El precio es otro factor que juega en su favor… y es que puede encontrar un modelo de 50 cc desde 1.300 euros, cinco veces menos que el coche más barato; por cierto, el hecho de comprarlo en un concesionario oficial no garantiza un precio menor.
Sea como sea, se trate de un conductor adolescente que quiere un escúter para ir al instituto o de un conductor adulto que lo utiliza para llegar cuanto antes a la oficina, es importante tener en cuenta que se trata de un vehículo a motor que puede superar los 100 km/h (los de 125 cc), con los riesgos asociados que ello supone: uno de cada siete fallecidos por accidente de tráfico viajaba en moto. Por eso, no está de más recordar la obligatoriedad de llevar un buen casco protegiendo la cabeza.
Más pequeños, ligeros y manejables que un escúter de 125 cc, los de 50 cc tienen limitada por ley su velocidad a 45 km/h y en ningún caso pueden conducirse en autopista. Evidentemente, también consumen menos.
Su motor, de dos tiempos, funciona con una mezcla de gasolina y aceite; aceite que se almacena en un depósito aparte y que debe rellenarse cada 2.000 km, más o menos. La mayoría, además del arranque eléctrico, cuentan con un pedal de arranque para utilizarlo en el caso de que fallara la batería.
Su precio medio es bastante inferior al de los escúters de 125 cc: unos 1.800 euros de media (IVA incluido); a lo que deberá sumar el coste de la matriculación: 17,00 euros si acude directamente a la Dirección General de Tráfico (DGT) o alrededor de 100,00 euros si lo hace a través de una gestoría. Atención, los modelos con alimentación del motor por carburador cuestan de media 800 euros menos que los de inyección electrónica y no por ello son peores.
En definitiva, se trata de motocicletas ágiles y muy manejables, perfectas para utilizarlas en las calles de una ciudad, pero también en un pueblo o una urbanización (siempre, claro está, que no haya demasiados baches).
Pueden conducirse tanto por ciudad como por autopista. Los modelos de 125 cc son más grandes, pesados y potentes que un ciclomotor de 50 cc, aunque menos manejables. Su velocidad máxima ronda los 100 km/h (90 km/h llevando una segunda persona).
En lo que se refiere a su equipamiento, es también superior. Además, son motos más cómodas para el conductor y el eventual pasajero: hay más espacio, la suspensión es más eficaz y protegen mejor contra el viento y los charcos. La intensidad de su iluminación no depende del funcionamiento del motor (como ocurre con la mayoría de las de 50 cc), por lo que resulta bastante más efectivo.
Su precio medio es de 3.300 euros (IVA incluido); a lo que deberá sumar el coste de la matriculación: 66,60 euros si acude directamente a la DGT o unos 145,00 euros si lo hace a través de una gestoría. Los modelos con motor de carburación cuestan de media 300 euros menos que los de inyección electrónica.
